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Nuestros valores en acción

¿Qué haces en tiempos sin precedentes? En Mailgun, nos fijamos en nuestros valores fundamentales y en los puntos fuertes de nuestro equipo. Más información...
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Cuando saltó la noticia de que la pandemia de la COVID-19 se estaba extendiendo por todo el mundo, recuerdo perfectamente pensar que la interrupción duraría unas semanas. “Tenemos que asegurarnos de que la plantilla tiene el equipo necesario para teletrabajar unas semanas”; “Tenemos que cancelar los viajes de trabajo unas semanas”; “Tengo que buscar a alguien que cuide a los niños unas semanas”.

Pero, entre marzo y junio, el discurso cambió. Quedó claro que no volveríamos a la “normalidad” pronto, y que la “normalidad” del futuro sería distinta a lo que recordábamos del pasado. Tuvimos que tomar las riendas de este imprevisto a nivel mundial y crear un nuevo plan para alcanzar el éxito a largo plazo

Pero ¿por dónde se empieza a planificar el futuro en medio de una pandemia? ¿Dónde buscas cuando no hay reglas, no hay precedentes recientes que investigar y no hay mejores prácticas circulando por internet? Buscas en tu propia base y, para nosotros, eso significaba nuestros valores fundamentales

Rendimiento: “Resuelve problemas difíciles y trabaja duro”

Sin rendimiento, no existe nada más. Es así de sencillo. Así que, cuando llegó la pandemia, nos pusimos manos a la obra de inmediato para asegurarnos de que podíamos seguir creciendo y cumpliendo nuestras expectativas previas a la COVID trabajando desde casa. Reevaluamos los proyectos fundamentales, mantuvimos el enfoque en nuestros clientes, redoblamos nuestros esfuerzos en las métricas y seguimos rindiendo.

A partir de esto, nos dimos cuenta rápidamente de que, con nuestro crecimiento sostenido, teníamos que asegurarnos de que podíamos contratar e incorporar nuevos talentos para cumplir con la trayectoria de crecimiento de la empresa. Esto debía hacerse en varios continentes y sin llegar a conocer en persona a las personas candidatas o recién incorporadas, así que pasamos las rondas de entrevistas a Zoom, añadimos preguntas para evaluar la capacidad de teletrabajo y revisamos todo nuestro proceso de incorporación por completo. Para automatizar y optimizar la forma en que nos conectamos con las nuevas incorporaciones, también recurrimos a una herramienta llamada Donut, lo que nos permitió hacer virtual nuestro programa Pilot (nuestra versión de una asociación de incorporación entre colegas) y garantizar que las nuevas incorporaciones reciban toda la información adecuada para alcanzar el éxito. 

Pero no nos limitamos a hacer las cosas virtuales, también nos volvimos globales. Renovamos la «Flight School» (un programa de incorporación virtual de una semana de duración) y ampliamos su alcance para cubrir nuestra presencia internacional. A sabiendas de que la COVID ha cambiado de forma permanente la manera en la que contratamos e incorporamos talento, lo hicimos centrándonos en la escalabilidad a largo plazo y en que haya «vuelos» exitosos durante los próximos años.  

Lo que hemos aprendido

Hacerse virtual te permite volverte global. Con nuestra reciente adquisición de Mailjet, la empresa con sede en París, teníamos un montón de elementos de nuestra incorporación que eran exclusivos de distintas zonas geográficas y empresas adquiridas. Pasar a ser remotos nos brindó la oportunidad de alinearnos más fácilmente en distintas zonas geográficas y crear una experiencia coherente para nuestras nuevas incorporaciones en todo el mundo.  

Autenticidad: «Sé una persona genuina»

Antes de la COVID, las conversaciones improvisadas por los pasillos con nuestro director ejecutivo eran la norma. El equipo directivo estaba presente de forma literal para tener conversaciones en tiempo real, resolver dudas, atender inquietudes y chocar los cinco. Entonces, ¿cómo mantienes este nivel de conexión auténtica sin tener pasillos por los que caminar?

Decidimos empezar por interacciones virtuales frecuentes y continuas. Lanzar nuestra serie semanal «Ask Me Anything» (AMA, por sus siglas en inglés) con nuestro director ejecutivo nos permitió brindar al equipo la interacción y la conexión que ansiaban. De hecho, hay quienes han afirmado que estos cambios les han hecho sentirse más en conexión dentro de nuestro nuevo mundo virtual. Desde entonces, hemos ampliado el programa para incluir sesiones con personal directivo de la organización y seguimos esforzándonos por encontrar el equilibrio entre ofrecer tiempo para interacciones informales y auténticas, y un espacio para proporcionar contenido significativo.

Y por pura diversión, añadimos otra serie virtual llamada «Coffee and Cocktails» para ofrecer interacciones informales en nuestras distintas zonas horarias. ¡Lo único que pedimos es que el equipo elija la bebida adecuada para su zona horaria!

Lo que hemos aprendido

El agotamiento por Zoom es real, pero eso no significa que debamos detener el contacto virtual cara a cara. Cuesta más tiempo forjar relaciones y confiar mutuamente sin la conexión en persona, pero las interacciones virtuales repetidas y continuas pueden ayudar a llenar ese vacío y mantenernos unidos. 

Humanidad: “Sé un buen ser humano”

Ser buenas personas no significa que todo el mundo se lleve siempre bien o que no haya margen para un buen debate. De hecho, un buen debate suele ser lo que nos impulsa a crecer y desarrollarnos. En Mailgun, ser buenas personas significa ser duros con el problema, no con la persona. Significa tomarse el trabajo en serio, pero a uno mismo no tanto. Significa mostrar amabilidad ante las dificultades. 

Esta pandemia ha creado dificultades mundiales más allá de lo que muchos habíamos visto nunca, y aunque no podemos ofrecer la solución que nos gustaría (deshacernos de la COVID), sí podemos ofrecer asistencia a nuestra plantilla de diversas maneras significativas. Recopilamos una lista de recursos mundiales de salud mental, ofrecimos canales de Slack centrados en la meditación y la conexión, e incluso enviamos algunas divertidas cajas con regalos al equipo en todo el mundo. A sabiendas de que la comodidad mejora la productividad, proporcionamos equipo ergonómico a la plantilla y establecimos un proceso de reembolso para otros gastos de teletrabajo. Y puesto que reconocemos que el departamento de RR. HH. no puede estar al tanto de cada persona en plantilla de forma individual, empoderamos a los equipos directivos con recursos y recomendaciones para ofrecer asistencia en función de las necesidades individuales de cada persona en su equipo. 

Esta pandemia está lejos de terminar, por lo que seguimos preguntando y escuchando (en encuestas y conversaciones informales), y evaluando continuamente dónde podemos ofrecer un poco de alivio y asistencia en medio de los retos que están cambiando el mundo. 

Lo que hemos aprendido

No existe un enfoque único para ofrecer asistencia en medio de una pandemia. Cada persona del equipo tiene necesidades únicas, y ofrecer una gran variedad de opciones es fundamental para respaldar a la organización en su conjunto. 

Evolución: “Se adapta conscientemente”

Todo lo relacionado con la COVID ha requerido una evolución. Cómo trabajamos, dónde trabajamos y cuándo trabajamos… todo ha cambiado. Aunque nadie podría haberse preparado para el impacto de la COVID, Mailgun se basa en el concepto de que es fundamental no solo reaccionar, sino también adaptarse de forma proactiva a los cambios futuros. Este es el valor que mejor nos preparó para la COVID.

Aprovechamos este momento de cambio forzado para preguntarnos quién queremos ser en un mundo tras la pandemia. Evaluar nuestra cultura de teletrabajo con una visión a largo plazo nos ha permitido equilibrar los cambios deseados con los elementos de nuestra cultura previa a la COVID que consideramos fundamentales para nuestro éxito continuo. En última instancia, nuestro objetivo es encontrar el equilibrio adecuado en las interacciones en persona (una vez que sea seguro hacerlo) al tiempo que consolidamos la filosofía de que «no importa dónde ni cuándo se trabaje, sino que se haga el trabajo«.

No es un cambio de la noche a la mañana, sino una evolución continua. Entendemos que es fundamental abordar este cambio colosal con cautela, y tenemos muchas ganas de ver la cultura de alto rendimiento y una mayor flexibilidad que sin duda resultará de este cambio. 

Lo que hemos aprendido

No hay muchas cosas positivas que decir sobre la COVID, pero el inesperado y contundente empujón a evaluar nuestras capacidades de teletrabajo puede ser una de ellas. A largo plazo, las personas trabajarán de manera inevitable en un mundo en el que hay más flexibilidad y empoderamiento para simplemente hacer el trabajo bajo sus propias condiciones.

Responsabilidad: “Se preocupa por las cosas y por las personas”

Cuando Mailgun se escindió de Rackspace en 2017, este valor fundamental, aunque aún no estaba escrito, fue lo que consolidó el lugar de Mailgun en el futuro. Mailgun se fundó en la creencia de que todo el mundo es responsable del éxito de Mailgun y de que «no es mi trabajo» nunca es una razón aceptable para no involucrarse.

Por lo tanto, a medida que la COVID se acercaba, tuvimos que arrimar el hombro para asegurarnos de que no solo superaríamos el temporal, sino de que saldríamos de él con nuestros valores y normas intactos. Nuestro equipo de asistencia implementó programas de ayuda por la COVID para nuestra clientela. Nuestro director ejecutivo compró miles de mascarillas para donarlas a residencias de mayores y a otras instalaciones que las necesitaban. Nuestro equipo se unió para ayudar a nuestras comunidades de innumerables maneras. Pasamos a la acción como organización y a título individual, y no rehuimos los proyectos difíciles para los que nadie se había ofrecido realmente. Seguimos involucrándonos y trabajando de forma conjunta para encontrar las mejores soluciones a los problemas de hoy y a los que están por venir. 

Lo que hemos aprendido

Con una cultura basada en el empoderamiento y la implicación, las cosas difíciles parecen más fáciles de gestionar. El equipo entiende que no hay límites para el impacto que pueden generar, por lo que este a menudo supera las expectativas. 

Entonces, ¿cómo es trabajar en Mailgun ahora?

Utilizar nuestros valores fundamentales como base para la toma de decisiones durante la pandemia y después de ella ha aportado estabilidad en medio del caos. Ha creado una única fuente de verdad donde no había reglas. Sabemos que el impacto de esta pandemia cambiará y reconfigurará la forma en que funciona el mundo y en la que hacemos negocios, y estamos deseando afrontar estos retos de frente, centrándonos en superar todo esto con una cultura más fuerte y con un éxito a largo plazo continuado. 

Y aunque esperamos que las personas vuelvan a las oficinas en un futuro, tenemos muchas ganas de mantener la flexibilidad que nos permite nuestra cultura remota expandida. Somos conscientes de que esto puede significar menos botellas de Topo Chico y menos conversaciones por el pasillo, pero nos gusta que se puedan cambiar por trabajar en pijama y desplazamientos que solo duran 15 segundos. 🛏 Y, con independencia de lo que cambie, sabemos que seguiremos contando con un equipo de seres humanos geniales centrado en el rendimiento, que hace su trabajo mientras se divierte un montón.