Deliverability

IP dedicadas frente a IP compartidas: cómo saber cuál usar

Veamos si una dirección IP dedicada o compartida es la adecuada para tus necesidades de envío de emails.
Imagen para IP dedicadas frente a IP compartidas: cómo saber cuál usar

“¡Están hackeando nuestra IP para acceder al mainframe!”

¿Cuántas veces hemos oído esa frase en las películas mientras los actores teclean al azar y se apresuran en una carrera contrarreloj?

Esas escenas son muy inverosímiles, técnicamente dudosas y, sin embargo, la magia de Hollywood en su máxima expresión.

Aunque probablemente no tengas que preocuparte de que los hackers ataquen tu protocolo de internet (IP) para acceder a tu mainframe, la IP es un componente importante de tus campañas de email. En este artículo, te pondremos al día sobre las IP dedicadas frente a las compartidas, sus ventajas, qué tipo de IP es mejor para tus necesidades y cómo usarlas con Mailgun.

¿Qué es una dirección IP?

Empecemos por el principio. Una IP es una dirección asignada por tu proveedor de servicios de internet (ISP) que identifica de forma exclusiva tu conexión a internet o un dominio en la web. Una dirección IP consta de una cadena de números separados por puntos, como 216.58.211.206. Cada número puede ir de 0 a 255.

Cuando te conectas a internet, tu ISP te asigna una dirección IP externa para localizar tu ordenador o dispositivo. Cuando tu navegador solicita una página web, envía tu dirección IP externa junto con ella para identificarte. Puedes ocultar tu dirección IP a través de un proxy, como una VPN, que te asigna una dirección IP proxy.

Por otro lado, los dominios web se identifican mediante una dirección IP dedicada o compartida. A continuación, nos centraremos en las direcciones IP dedicadas y compartidas, ya que estas afectan a tus campañas de email marketing y tiendas de comercio electrónico.

Básicamente, una dirección IP es un identificador en internet. Si escribes una dirección IP, te llevará a una ubicación específica en internet. Pero es bastante difícil memorizar un montón de números solo para acceder a un sitio web, y ahí es donde el sistema de nombres de dominio (DNS) entra en juego. El DNS asigna direcciones IP a nombres de dominio alfanuméricos, como www.mailgun.com. En lugar de escribir la dirección IP para navegar a un dominio, simplemente podemos usar su nombre de dominio.

¿Por qué deberían importarme las direcciones IP para enviar emails?

Acabar en la carpeta de spam es la peor pesadilla de los profesionales del email. Tener una reputación como remitente excelente es fundamental para llegar a la bandeja de entrada. 

Tu reputación como remitente consta de tu reputación de dirección IP y la reputación del dominio. Los proveedores de servicios de internet (ISP) usan la actividad pasada de tu IP de envío para determinar si eres o no un remitente de confianza. En lo que respecta a los ISP, los remitentes de confianza ofrecen contenido de alta calidad y no actúan de forma sospechosa ni envían spam. Si no alcanzas el nivel, tus emails podrían acabar como spam o, peor aún, no entregarse en absoluto.

La mayoría de los proveedores de servicios de email no ofrecen mucha transparencia sobre cómo perciben tu reputación de dirección IP o del dominio, pero puedes usar Google Postmaster Tools para evaluar tu puntuación con Gmail. Si quieres más información, consulta nuestros otros consejos sobre entregabilidad del email y cómo gestionar la reputación del dominio.

¿Cuáles son las diferencias entre las IP dedicadas y las compartidas?

Dado que tu reputación de dirección IP está estrechamente ligada a la entregabilidad del email, elegir la configuración de IP adecuada para enviar tus campañas de email puede marcar la diferencia entre la bandeja de entrada y la carpeta de spam.

Como hemos mencionado, hay dos tipos de IP: IP dedicadas e IP compartidas. A continuación mostramos sus diferencias de un vistazo:

  • Solo tú usas las direcciones IP dedicadas. Cuando usas una IP dedicada para enviar emails, tus mensajes se envían desde una IP única y exclusiva. Por lo tanto, tienes un control total sobre tu reputación como remitente y, en consecuencia, de la entregabilidad del email. 
  • Otros remitentes también usan las direcciones IP compartidas. Cuando usas una IP compartida para enviar emails, tus mensajes se envían, lógicamente, desde una IP que se comparte. No tendrás un control total sobre tu reputación como remitente y la entregabilidad del email. En su lugar, el cliente de email agrupa toda la reputación como remitente asociada a tu IP compartida para determinar la entregabilidad. Por lo general, se te agrupará con remitentes y empresas de un tamaño similar.

Veamos las ventajas de cada tipo de dirección IP en las siguientes secciones.

¿Cuáles son las ventajas de usar una dirección IP dedicada?

El principal atractivo de las IP dedicadas es que eres el único usuario de la dirección IP y, por lo tanto, tienes un control total sobre ella.

Las ventajas de las IP dedicadas incluyen:

  • Tienes un control total sobre tu reputación como remitente de emails. No tienes que preocuparte de si otros remitentes de tu IP envían spam que pueda hundir tu Reputación de dirección IP.
  • Puedes identificar y solucionar los problemas de IP con mayor facilidad. Cuando varios remitentes usan una IP, puede resultar difícil averiguar el origen del problema y cómo solucionarlo. Con una IP dedicada, solo mantienes tu propio comportamiento de envío.

¿Cuáles son las ventajas de usar una dirección IP compartida?

Las IP compartidas pueden ser una excelente opción para remitentes más pequeños o grupos de remitentes con buenas reputaciones.

Las ventajas de las IP compartidas incluyen:

  • Son más rentables que las IP dedicadas. Si acabas de empezar a enviar emails, resulta más viable económicamente usar una IP compartida hasta que tengas un volumen de emails suficiente.
  • Muchos otros remitentes ayudan a mejorar la salud de la IP. Mantener una reputación de dirección IP impecable puede resultar difícil, pero en las IP compartidas hay otros remitentes interesados en conservarla en buen estado.
  • Puedes beneficiarte de las buenas reputaciones de otros remitentes. Si eres un remitente más pequeño o nuevo que comparte una IP con remitentes prestigiosos, puedes beneficiarte de la reputación y la confianza que ya han generado.

¿Qué tipo de IP deberías usar?

Ahora que ya hemos visto los conceptos básicos, hablemos de qué IP te conviene más. Por suerte, tenemos unas cuantas recomendaciones para cada caso.

Usa una IP dedicada si:

  • Eres un remitente constante de gran volumen. Puedes generar tu reputación rápidamente, sin la ayuda de otros remitentes de la misma IP, enviando un gran número de emails de forma habitual.
  • Tus compañeros de la IP compartida le están dando una mala reputación. Puede resultar difícil recuperarse de una mala IP y lo más probable es que tus esfuerzos por sí solos no compensen las actividades sospechosas de otros remitentes.
  • Tienes un historial probado y puedes permitírtelo. Las IP dedicadas cuestan más que las compartidas, pero probablemente merezcan la pena.

Usa una IP compartida si:

  • Eres un remitente inconstante o de bajo volumen.Tu reputación tardará más en forjarse con un volumen de envío bajo; además, una IP compartida puede ayudar a legitimar un dominio con un patrón de envío menos estático.
  • Tus compañeros de la IP compartida han labrado una buena reputación. Podrás aprovecharte de ello mientras tu dominio emprende su camino.
  • Acabas de empezar y tienes un presupuesto reducido. Las IP compartidas son más rentables que las dedicadas.

Un momento, ¿el tipo de IP que utilizo afecta al SEO?

La respuesta es sencilla: no. El tipo de IP que usas no afecta a tu SEO. El éxito de tu SEO es todo tuyo.

Según el las directrices para webmasters de Google, el verdadero motivo de alarma es que tu sitio web sea demasiado similar a otro. En otras palabras, en lo que respecta al SEO, tu contenido importa más que tu dirección IP.

¿Qué asistencia ofrece Mailgun para las IP dedicadas o compartidas?

Si usas una nueva IP dedicada o vas a cambiarte desde una IP compartida, echa un vistazo al servicio de calentamiento de IP de Mailgun. Te ayudaremos a preparar tu IP para los envíos de gran volumen y máxima audiencia sin que tengas que realizar el calentamiento manualmente.

Echa un vistazo a nuestras página de inicio de entregabilidad del email para asegurarte de que tus campañas de email lleguen a la bandeja de entrada. No dudes en contacta con nosotros si necesitas ayuda con el envío y el éxito de las campañas de email de gran volumen. 

¿Cuáles son los costes de las IP compartidas frente a las dedicadas en Mailgun?

¿Todo listo para empezar? En Mailgun, te proporcionamos IP compartidas o dedicadas como parte de nuestro flexible servicio de entrega de emails.

Tenemos cuatro niveles diferentes, empezando desde 0 $/mes en nuestro plan gratuito. A los usuarios que envíen más de 100 000 emails en cualquiera de nuestros otros planes, que empiezan desde 35 $/mes, les proporcionamos una dirección IP dedicada. También ofrecemos un grupo de IP para algunos de nuestros planes. Echa un vistazo a nuestras desglose de tarifas para comprobar qué plan te conviene más.

En resumen

Ahora que hemos cubierto ambos tipos de IP, conoces sus ventajas y cuándo deberían usarse. Las IP dedicadas —que solo tú usas— son excelentes para los remitentes que envían un gran volumen de emails de forma constante, y las IP compartidas —que se comparten con otros remitentes— son una opción inteligente para remitentes nuevos y de menor tamaño que buscan desarrollar sus plataformas de email.

En última instancia, la dirección IP adecuada para ti depende de tus necesidades y objetivos de envío de emails. La próxima vez que necesites una IP para llegar a un mainframe, clausurar tu parque de dinosaurios fuera de control o simplemente enviar unos cuantos emails, sabrás qué tipo de dirección IP es la mejor solución para ti.

No te lo pienses más: vamos a ponerte en marcha con el plan de Mailgun adecuado para ti hoy mismo.