SMTP frente a API: sus diferencias y cómo usarlos
Tienes la tarea de integrar el email en la aplicación que estás creando o en la herramienta de gestión de relaciones con los clientes (CRM) que utiliza tu empresa. Tienes dos opciones: el SMTP tradicional o una API de SMTP, que utiliza solicitudes HTTP (a menudo RESTful y con formato JSON) para un envío y una gestión de emails más rápidos y flexibles. Ambos son cruciales para tu proceso de desarrollo e implementación de emails, tanto si envías una campaña de email marketing como un email transaccional basado en un disparador. Pero ¿qué son y cuándo usar cada uno?
¿Qué es SMTP?
Vamos a entrar de lleno y abordar SMTP en primer lugar. ¿Qué es y cómo se usa?
SMTP significa protocolo simple de transferencia de correo, y es el método para enviar emails a través de internet. Un servidor SMTP permite usar SMTP para transferir el email a través de un servidor y una red hasta su destino. A diferencia de la mayoría de los servidores informáticos que manejan múltiples procesos en un momento dado, un servidor SMTP solo se usa para enviar, recibir y transferir emails. Mailgun actúa como intermediario para enviar emails a través de SMTP, como se muestra a continuación:

¿Cómo se utiliza SMTP?
SMTP está diseñado específicamente para una sola tarea: enviar emails. Se encarga de la transferencia de mensajes desde el servidor del remitente al servidor del destinatario, lo que garantiza una entrega fiable.
Al enviar a través de SMTP, es posible que te preguntes qué puerto SMTP elegir. El puerto 587 se considera el puerto SMTP predeterminado para la transferencia de emails. Deberías usarlo, a menos que tu red o proveedor te bloqueen.
¿Cuáles son los pros y los contras de usar SMTP para enviar emails?
Ahora que conoces los conceptos básicos de SMTP, vamos a repasar algunas de las ventajas y desventajas de usar SMTP para enviar emails.
Estas son tres desventajas de utilizar SMTP:
- Rendimiento lento para grandes volúmenes de emails: el servidor SMTP requiere mucha comunicación de ida y vuelta entre el cliente de email remitente y el servidor receptor para realizar diversas comprobaciones y autenticaciones. Esto se traduce en retrasos y un rendimiento lento, sobre todo cuando envías grandes volúmenes de emails.
- Entregabilidad variable de los emails: la mayoría de los servicios de envío por servidor SMTP utilizan direcciones IP compartidas, lo que afecta a tu reputación como remitente. Esto significa que no tendrás una reputación como remitente ni una entregabilidad consistentes. A su vez, esto afecta a la eficacia de tu campaña de email y perjudica gravemente métricas de marketing clave, como las tasas de apertura, las tasas de conversión y las tasas de clics. Para solucionar esto, tendrás que implementar importantes ajustes en el servicio de nombres de dominio (DNS).
- Posible bloqueo del puerto 25: aunque el puerto 587 es el predeterminado y recomendado para la transferencia de emails por SMTP, algunos clientes de email e ISP bloquean el puerto 25 debido al abuso frecuente por parte de quienes envían spam. El uso del puerto 25 para SMTP aumenta el riesgo de retrasos o de que tus emails se marquen como spam; te recomendamos usar el puerto 587.
Pero SMTP no solo tiene inconvenientes. Estas son tres ventajas clave de usar servidores SMTP para enviar emails:
- Migración de plataforma sencilla: como los servidores SMTP son independientes de la plataforma, moverlos entre sistemas resulta fácil. Esta flexibilidad ayuda a preparar tu flujo de trabajo de email para el futuro.
- Fácil de configurar: los servidores SMTP son mucho más fáciles de configurar que las API de email. De hecho, la mayoría de los proveedores de servicios de envío de emails (ESP) configuran servidores SMTP.
- Resolución de problemas más sencilla: debido a la naturaleza de ida y vuelta de un servidor SMTP, obtendrás un código de respuesta en cada paso del proceso. Esto hace que la resolución de problemas sea mucho más sencilla que con las API de email.
¿Qué es la API de email?
Ahora que sabemos sobre SMTP, vamos a profundizar en los conceptos básicos de las API. Cuando se utilizan para el email, las API de email API son similares al SMTP en el envío de mensajes, pero proporcionan opciones de integración más flexibles y completas que van más allá del simple enrutamiento de emails a través de SMTP. Esto permite que las API habiliten acciones de email automatizadas basadas en disparadores, así como funciones adicionales que no suelen estar disponibles con SMTP.
API significa interfaz de programación de aplicaciones y, a diferencia del SMTP, se utiliza para mucho más que solo el email. Una API es un software que permite que múltiples aplicaciones y sistemas se comuniquen entre sí, normalmente a través del protocolo de transferencia de hipertexto (HTTP). Por ejemplo, cuando inicias sesión en una cuenta en línea, una API HTTP informa al sistema de la cuenta que estás intentando iniciar sesión y luego te indica si el intento ha sido exitoso.
Puede usarse para muchas aplicaciones, pero nosotros la usamos para el email. Si envías un mensaje en un contexto de envío de emails de Mailgun, estás usando una API web para generar, poner en cola y enviar tu mensaje.
¿Cómo se utiliza una API de email?
Aunque una API se usa para muchas aplicaciones y acciones diferentes, nos centraremos en las API de email. Con las API de email, una determinada aplicación, como el sitio web de un producto, puede usar la API para enviar automáticamente emails transaccionales (como recibos y confirmaciones) sin tener que ponerlos en cola y enviar cada uno de forma individual.
Cuando el sitio web de un producto utiliza Mailgun, incrusta código en aplicaciones como formularios de registro o páginas de pago. Cuando se produce una acción basada en un disparador, el código envía una solicitud de API a Mailgun y le da instrucciones para generar y entregar el email correcto al destinatario previsto usando los datos del sitio web, como una lista de contactos.

Todas las API de email funcionan de forma similar a este ejemplo. Su propósito es proporcionar capacidades de email rápidas y consistentes sin las molestias de tener que usar un proveedor o software por separado. Para facilitar su uso, la API RESTful de Mailgun permite que el equipo de desarrollo use su lenguaje de programación preferido en lugar de lidiar con el dolor de cabeza de encontrar un proveedor que use su lenguaje específico para facilitar su uso.
¿Cuáles son los pros y los contras de usar una API de email?
Ahora que conoces los conceptos básicos de las API, vamos a repasar algunas de las ventajas y desventajas de usar API para enviar emails.
Estas son tres desventajas de usar una API de email:
- Curva de aprendizaje pronunciada: cada API de email es única y tiene una curva de aprendizaje hasta que puedas integrarla perfectamente en tu aplicación.
- Intermediarios externos: cada API de email es gestionada por ESP externos como Mailgun, por lo que debes confiar en que el proveedor manejará tu email de forma fiable y segura.
- Necesidad de conocimientos de programación para solucionar problemas: mientras que SMTP te proporciona códigos de respuesta en cada paso, las API de email requieren conocimientos de programación para solucionar los problemas de forma adecuada.
Dicho esto, aquí te presentamos algunas ventajas de usar una API de email:
- Reduce la complejidad de tu aplicación: así es. Dado que las API de email son proporcionadas por intermediarios externos, tú no eres responsable de su mantenimiento ni de su creación. En su lugar, solo tienes que integrarlas en tu aplicación.
- Quita carga de tus servidores: como los ESP ofrecen las API de email como servicio, la carga del envío de emails recae por defecto en sus servidores en lugar de en los tuyos. Esto aumenta la entregabilidad del email y disminuye los tiempos de envío.
- Obtén analíticas de tus envíos de email: la mayoría de los ESP te permiten recopilar fácilmente analíticas de tus prácticas de email, como las tasas de apertura, la tasa de clics sobre aperturas y las tasas de clics.
- Funciones avanzadas: las API ofrecen la flexibilidad de gestionar adjuntos grandes sin problemas, lo que resulta especialmente útil para empresas que envían informes detallados o contenido multimedia.
- Analíticas y comentarios en tiempo real: puedes monitorizar las tasas de apertura, las tasas de clics y otras métricas de interacción en tiempo real, lo que permite una optimización inmediata de las campañas de email.
- Menor probabilidad de que se bloqueen emails: las API utilizan conexiones autenticadas y siguen las mejores prácticas que reducen las posibilidades de que los emails se marquen como spam o se bloqueen por completo.
- Mejoras de seguridad con la API web: las claves de API garantizan que solo las aplicaciones autorizadas puedan enviar emails, lo que reduce el riesgo de uso no autorizado y mejora la seguridad general.
- Reducción de latencia para público internacional: al minimizar la comunicación de ida y vuelta que requiere SMTP, las API garantizan tiempos de entrega de email más rápidos para los destinatarios internacionales.
SMTP frente a API de un vistazo
| Función/factor | SMTP | API de email |
| Facilidad de configuración | ✅ Más fácil de configurar, a menudo preconfigurado por los ESP | ❌ Requiere conocimientos de programación y esfuerzo de integración |
| Migración | ✅ Independiente de la plataforma, fácil de migrar | ❌ La migración puede requerir ajustes en la aplicación |
| Resolución de problemas | ✅ Los códigos de respuesta simplifican la resolución de problemas | ❌ Requiere conocimientos de programación para solucionar problemas |
| Rendimiento (gran volumen de emails) | ❌ Más lento debido a las múltiples comprobaciones del servidor | ✅ Más rápido, optimizado para el envío masivo |
| Consistencia de la entregabilidad | ❌ Las IP compartidas pueden afectar a la reputación como remitente | ✅ Por lo general, consistente; gestionada por el ESP |
| Problemas de puertos / riesgos de spam | ❌ Los ISP pueden bloquear o marcar el puerto 25 | ✅ Sin problemas de puertos; se maneja a través de API |
| Carga del servidor | ❌ Utiliza tus servidores para el envío | ✅ La carga es gestionada por el ESP, lo que mejora el rendimiento |
| Analíticas/seguimiento | ❌ Seguimiento integrado limitado | ✅ Proporciona analíticas de email detalladas |
| Curva de aprendizaje | ✅ Sencilla y estandarizada | ❌ Pronunciada, cada API es única y requiere aprendizaje |
| Fiabilidad/automatización | ✅ Protocolo estandarizado, ampliamente compatible | ✅ Fiable y fácil de automatizar con disparadores |
¿Cuándo usar SMTP frente a API?
El SMTP y la API pueden parecer similares, pero sirven para propósitos distintos: SMTP utiliza una serie de comandos basados en texto para transferir emails, mientras que una API de SMTP ofrece una interfaz más rápida, flexible y fácil de usar para el equipo de desarrollo mediante el uso de solicitudes HTTP RESTful para una entrega de email más fluida y eficiente.
Tanto el SMTP como la API tienen su aplicación en lo que respecta al email. Sin embargo, aquí en Mailgun recomendamos una por encima de la otra. Echemos un vistazo.
¿Cuándo debo usar SMTP para el email?
Recomendamos usar SMTP si eres un remitente que no puede añadir una API a sus aplicaciones. Esto incluye las aplicaciones desarrolladas de forma específica para ti por un tercero que no pueden integrarse con una API. Además, puede que tengas un sistema o método de envío más antiguo que usa SMTP; en ese caso, puede que ahorres tiempo, dinero y esfuerzo si sigues usando SMTP en lugar de migrar a un nuevo ESP. Si no vale la pena, ahórrate las molestias.
Como hemos mencionado, el puerto 587 es generalmente el que deberías usar para enviar emails a través de SMTP, pero es posible que necesites otro puerto si te bloquean o tienes algún otro problema con tu red.
Puedes utilizar SMTP para emails transaccionales o envío masivo de email. La desventaja de SMTP es que suele ser más lento que la API, ya que hay mucha más “comunicación” entre los servidores. Esto puede derivar en un rendimiento inferior del envío de emails.
¿Cuándo debo usar una API para el email?
Recomendamos usar una API para el email siempre que sea posible, ya que las API implican menos comunicación de ida y vuelta entre servidores que los servidores SMTP, lo que las hace más rápidas y eficientes. Al igual que SMTP, las API admiten envíos masivos y emails transaccionales, pero su proceso simplificado proporciona mayor flexibilidad y un rendimiento mejorado para el envío de grandes volúmenes.
Por ejemplo, si tienes una tienda de compras en línea, debes enviar recibos por email, notificaciones de envío y otros mensajes de email transaccionales relevantes. Por supuesto, es probable que no tengas tiempo ni ganas de enviar estos emails a cientos (o miles, o millones) de personas de tu clientela de forma individual.
Con una API de email, puedes aprovechar diversas funciones para automatizar el envío y vincular mensajes a acciones basadas en disparadores. A diferencia de SMTP, puedes programar fácilmente una API para que haga lo que quieras cuando quieras. ¿Se ha realizado una compra? Envía un recibo por email. ¿Se ha procesado un pedido de envío? Envía automáticamente un número de seguimiento o actualizaciones de ubicación. Esto te ahorra la enorme molestia de actualizar y enviar mensajes manualmente, agiliza el ciclo de vida de tu servicio y fortalece las relaciones con tu clientela.
Las confirmaciones y los recibos automatizados fomentan la confianza de la clientela y promueven la repetición de compras. Cualquier mensaje que reduzca la fricción en el recorrido del cliente es valioso, y una API de email facilita la entrega de estas comunicaciones de forma fiable y eficiente.
¿Cómo empiezo a usar una API de email?
Ahora que sabes un poco más sobre SMTP frente a API, anímate y envía emails con confianza. Sabrás qué método es el adecuado para ti y tendrás dos acrónimos menos de los que preocuparte. ¿Te interesan más artículos explicativos como este? Echa un vistazo a nuestras ideas sobre programación paralela, seguimiento de aperturas en Gmail y la renderización de emails.
Si estás listo para empezar a enviar, descubre nuestra potente API de email y averigua cómo podemos impulsar hoy mismo tus campañas de email.
SMTP frente a API: preguntas frecuentes
La autenticación del email no está tan ligada al protocolo (SMTP frente a API) como a tu dominio de envío. Con independencia de cómo envíes, deberás:
- SPF: añade un registro TXT en el DNS que autorice a tu proveedor de servicios de envío de emails (ESP) a enviar en tu nombre. En el caso de Mailgun, eso significa incluir el mecanismo de Mailgun en tu registro SPF.
- DKIM: publica una clave pública en tu DNS y permite que tu ESP firme los mensajes salientes con la clave privada. Esto garantiza que los mensajes no puedan alterarse mientras están en tránsito.
- DMARC: configura una política de DMARC en el DNS para indicar a los proveedores de buzones de email cómo gestionar los mensajes que no superan las comprobaciones de SPF o DKIM. Empieza por “
p=none” para monitorizar y, a continuación, pasa a “quarantine” o “reject” cuando tengas seguridad.
Estos registros se alojan en el DNS de tu dominio, independientemente de si envías a través de SMTP o API. Una vez implementados, Mailgun (u otro ESP) los aplica de forma automática al email saliente.
En rigor, el SMTP en sí no es RESTful; es un protocolo. Pero muchos proveedores de email, como Mailgun, ofrecen una API de email RESTful a la que el equipo de desarrollo puede llamar en lugar de usar SMTP.
- Python: Esta publicación del blog explica paso a paso cómo usar la API REST de Mailgun con la biblioteca requests.
- Node.js: Esta publicación del blog cubre un ejemplo práctico mediante el SDK oficial.
Si tienes que usar SMTP, la mayoría de los lenguajes son compatibles mediante bibliotecas integradas (smtplib para Python, nodemailer para Node.js). La principal diferencia es que te conectarás a un host o puerto SMTP y pasarás credenciales en lugar de acceder a un punto de conexión HTTP.
Busca estas funciones (Mailgun y otros ESP de primer nivel las ofrecen):
- Registros de entrega y paneles de control: registros en tiempo real de los mensajes aceptados, entregados, fallidos o retrasados.
- Alertas de webhook: notificaciones push cuando se producen rebotes, quejas o fallos.
- Códigos de respuesta: SMTP te proporciona códigos en cada paso del protocolo de enlace. Las API a menudo proporcionan objetos de estado en JSON.
- Pruebas de llegada a la bandeja de entrada: algunos proveedores se integran con herramientas de prueba de listas semilla para ver adónde llega tu email.
- Monitorización de la reputación: muchos ESP muestran la reputación de tu dominio o IP de envío dentro del panel de control.
La combinación de todo esto te ayuda a detectar problemas con rapidez, ya sea un puerto bloqueado, una firma DKIM que falla o un problema de contenido que active los filtros de spam.
Las tarifas y el rendimiento difieren según el proveedor, pero por lo general verás lo siguiente:
- Servidor SMTP: a menudo se incluye “gratis” con los planes de alojamiento o ESP, pero es más lento y tiene límites implícitos (conexiones por segundo, tamaño por mensaje).
- API de email: su precio se suele fijar por cada 1000 emails enviados, y los niveles superiores desbloquean tasas de envío más rápidas y direcciones IP dedicadas. Las API tienden a admitir una mayor simultaneidad que el SMTP porque son llamadas HTTP sin estado en lugar de conexiones de socket abiertas.
Por ejemplo, los niveles de entrada de Mailgun te ofrecen miles de llamadas a la API al mes con límites de tasa definidos; los planes de mayor volumen proporcionan infraestructura dedicada y envío prioritario. Comprueba siempre los límites de la tasa de envío publicados por tu proveedor para evitar el bloqueo.
La migración suele ser sencilla si la planificas:
- Audita tu uso actual de SMTP: haz una lista de todas las aplicaciones, trabajos cron o integraciones que envían emails.
- Configura tus credenciales de la API y registros DNS: asegúrate de que el SPF, el DKIM y el DMARC estén configurados para tu dominio antes de realizar el cambio.
- Implementa la API en un entorno de pruebas: empieza con envíos de bajo volumen o basados en disparadores.
- Monitoriza las analíticas y la entregabilidad: compara las tasas de rebotes/quejas entre el SMTP y la API para confirmar la nueva configuración.
- Transición gradual: migra el email transaccional primero (restablecimientos de contraseña, recibos) y, una vez que sea estable, los mensajes de marketing/envíos masivos.
- Retira las antiguas credenciales SMTP: rota o revoca las contraseñas SMTP para evitar el uso accidental una vez que la API esté activa.
Este enfoque por fases minimiza el tiempo de inactividad y te permite aprovechar las ventajas de un envío más rápido, mejores analíticas y mayor flexibilidad lo antes posible.