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Mailgun + Dyspatch: tendiendo un puente entre el equipo de desarrollo y los profesionales del marketing
Todo el mundo sabe que Mailgun es el servicio de envío de emails creado por y para los equipos de desarrollo que necesitan una potente infraestructura de email. Si te mueres de ganas por saber más, dedica un minuto a explorar el sitio web. Te esperamos.
El equipo de desarrollo puede hacer lo que mejor se le da en Mailgun, pero los profesionales del marketing a menudo tienen que pedir ayuda si carecen de conocimientos técnicos sobre diseño de emails. Y no es ningún secreto que la programación de emails no es una prioridad para la mayoría de los equipos de desarrollo.
Afortunadamente, tu equipo de desarrollo y los profesionales del marketing pueden disfrutar de lo mejor de ambos mundos al combinar Mailgun con Dyspatch — una plataforma de producción de emails transaccionales que te permite crear y modificar emails transaccionales de forma independiente de tu código fuente, de los datos del cliente y de tu ESP.
Un momento… ¿qué tipo de email?
Entonces, ¿qué es exactamente el email transaccional? Si no tuviste la oportunidad de leer el resumen de Mailgun sobre Emails transaccionales y de marketing, dedica unos minutos a familiarizarte con ellos antes de seguir adelante. En pocas palabras, son esos emails automatizados cuyo disparador es una acción por parte del cliente. Mailgun es excelente para enviar esos emails de forma que cuides tu reputación como remitente y tu entregabilidad, y para hacer un seguimiento de las aperturas, los clics, las bajas y las quejas por spam, pero esos mensajes de email aún tienen que crearse y mantenerse.

Las personas de los distintos roles verán los emails transaccionales de forma diferente. Sin embargo, a la hora de crearlos o editarlos, todas las personas implicadas se encuentran con obstáculos. Con el equipo de desarrollo centrado en prioridades más altas y los profesionales del marketing persiguiendo objetivos promocionales, optimizar los emails transaccionales para mantener al día el contenido, la imagen de marca y el cumplimiento suele ser un reto. Todo el mundo ha recibido alguna vez uno de esos emails transaccionales: ya sabes a qué me refiero, un email que no se parece prácticamente en nada a la aplicación o al sitio web de la empresa, texto sin formato, sin imágenes ni CTA, y sin prácticamente ninguna imagen de marca.
Puedes resolver todos esos retos con un proceso de gestión de plantillas de email que facilite al equipo de desarrollo y a los perfiles menos técnicos (como los profesionales del marketing) la colaboración en el contenido de los emails transaccionales.
Dyspatch establece un flujo de trabajo basado en plantillas que no solo hará feliz a tu equipo de desarrollo, sino que también dejará satisfechos a los responsables de producto y a los profesionales del marketing. Al gestionar las plantillas fuera del código base, puedes estandarizar y bloquear elementos comunes, como encabezados, pies de página, tablas y CTA, o las cadenas de código que extraen los detalles del pedido, la cuenta o la oferta. Además, los perfiles menos técnicos tienen la flexibilidad de cambiar fácilmente contenidos, como textos y gráficos.
Entonces, ¿cómo funciona Dyspatch con Mailgun?
Dyspatch permite a los equipos crear y modificar emails más rápido, a la vez que garantiza que cada email respeta la imagen de marca y cumple plenamente la normativa. Dyspatch añade una capa en la que puedes crear y editar tus plantillas de email: una interfaz de usuario “front-end” en la que puedes organizar tus plantillas en espacios de trabajo, actualizar el contenido en un editor visual muy fácil de usar y hacer comprobaciones con la función integrada de prueba de dispositivos. La forma en la que tú y tus sistemas interactuáis con Mailgun sigue siendo la misma. Y una vez creadas las plantillas y los componentes (encabezados, pies de página, CTA, etc.), el equipo de desarrollo puede centrarse en otros proyectos y solo tendrá que intervenir de vez en cuando si hay que actualizar el código.
Estos son los aspectos fundamentales de nuestra integración:
- Crea o actualiza tu plantilla de email en Dyspatch.
- Comprueba tu plantilla utilizando datos de muestra con la función integrada de prueba de dispositivos.
- Envía tu plantilla comprobada para su aprobación.
- Una vez aprobada, puedes recuperar la plantilla con una llamada a la API.
Cuando sea necesario enviar un email:
- La plantilla recuperada se prepara para su renderización insertando los datos del destinatario, el remitente y la localización.
- El HTML, el texto y los metadatos de la plantilla se renderizan utilizando la biblioteca Jinja.
- El email renderizado pasa a Mailgun para su envío.

¿De verdad puede ser así de sencillo?
Sí, así es. Al fin y al cabo, Dyspatch y Mailgun quieren facilitar las cosas a todo el mundo en tu equipo. El equipo de desarrollo y los profesionales del marketing pueden hacer lo que mejor se les da: crear. El equipo de desarrollo puede centrarse en crear productos excelentes y los profesionales del marketing pueden concentrarse en crear experiencias de marca excepcionales. Juntos, pueden colaborar sin problemas en unos emails transaccionales optimizados que atraigan a la clientela e impulsen el crecimiento.
Webinar destacado — Mailgun + Dyspatch: ayudando a desarrolladores y profesionales del marketing a encontrar un punto medio en el email transaccional

Encontrar soluciones de flujo de trabajo de emails que satisfagan tanto a los profesionales del marketing como al equipo de desarrollo puede resultar complicado y frustrante para ambas partes. Al combinar Mailgun y Dyspatch, los profesionales del marketing pueden hacerse cargo de la creación de contenido transaccional y depender menos del equipo de desarrollo. En este webinar, cubrimos los diferentes obstáculos que conlleva la creación de emails transaccionales y las distintas formas de resolverlos. ¡Compruébalo!