Chapter 4

Entender la llegada a la bandeja de entrada

Cuando se trata de llegar a la bandeja de entrada y evitar la carpeta de spam, es imposible que sepas lo que desconoces. Algunos remitentes caen en malentendidos graves a la hora de medir la entregabilidad del email. Descubre cómo obtener visibilidad sobre dónde acaban tus emails.
Image for Entender la llegada a la bandeja de entrada

Principales conclusiones sobre inbox placement y cómo medirlo

Por muy técnica que sea la entregabilidad del email, el objetivo es muy sencillo. No quieres que te bloqueen los emails, buscas evitar las carpetas de spam y necesitas llegar a la bandeja de entrada. Por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo, sobre todo si no tienes ni idea de qué ocurre con tus mensajes una vez que se envían.

¿Y si te dijéramos que has estado midiendo la llegada a la bandeja de entrada de una forma completamente errónea? En este capítulo, vamos a exponer uno de los principales errores de concepto sobre la entregabilidad del email.

48 %

de los remitentes afirma que no caer en el spam es su mayor reto de entregabilidad del email (la opción más elegida).

13 %

de los remitentes utiliza pruebas de llegada a la bandeja de entrada para averiguar si los proveedores de servicios de email van a filtrar sus emails como spam.

53 %

de los remitentes utiliza de forma activa su tasa de entrega para medir la entregabilidad del email.

88 %

de los remitentes encuestados no supo definir correctamente la métrica de la tasa de entrega del email.

¿Qué utilizas de forma activa para medir la entregabilidad del email? (Los encuestados seleccionaron todas las opciones que correspondían)

Medir la entregabilidad y la llegada a la bandeja de entrada

Una variedad de métricas ofrece información sobre la entregabilidad del email, pero ¿cuál utilizas para averiguar si los emails llegan a la bandeja de entrada?

Cuando pedimos a 1100 remitentes que seleccionasen las métricas y los métodos que utilizan de forma activa para medir la entregabilidad del email, estas fueron las cinco respuestas principales:

1. Tasas de aperturas y de clics (57,4 %)

2. Tasa de entrega (53,1 %)

3. Tasas de rebote (46,5 %)

4. Tasa de bajas (39,5 %)

5. Quejas por spam (32 %)

Es importante monitorizar las métricas de interacción del email, como las aperturas y los clics. Para lograr la llegada a la bandeja de entrada es necesario mantener una buena interacción del email. Cuando tus contactos abren y hacen clic, es una señal para los proveedores de servicios de email de que estos contactos quieren recibir tus emails. Una caída repentina en las tasas típicas de aperturas y de clics también puede indicar que hay problemas de entregabilidad.

Por el contrario, una tasa de bajas elevada puede indicar que los contactos no quieren recibir tus emails. Aunque es normal que los contactos se den de baja, si la tasa aumenta, es posible que tengas un problema con la frecuencia de envío o la relevancia de tus emails.

Que se te marque como spam es una de las formas más rápidas de acabar en la carpeta de spam, así que es sorprendente que menos de un tercio (32 %) de los remitentes afirme monitorizar de forma activa la tasa de quejas por spam. Parece ser una métrica infravalorada, sobre todo teniendo en cuenta el requisito para el remitente de un umbral del 0,3 % en quejas por spam.

El 53 % de los remitentes monitoriza de forma activa su tasa de entrega. Esta es la segunda métrica más común entre todos los encuestados. Sin embargo, la tasa de entrega no mide lo que la mayoría de los remitentes piensa que mide.

50,9 %

de los encuestados piensa que la tasa de entrega es el porcentaje de emails que llega a las bandejas de entrada.

22,8 %

de los encuestados cree que la tasa de entrega mide la entregabilidad del email en general.

2,5 %

de los encuestados piensa que la tasa de entrega mide el número total de emails enviados.

12,3 %

de los encuestados sabe que la tasa de entrega es el porcentaje de emails entregados en cualquier carpeta.

La verdad sobre tu tasa de entrega

A modo de giro inesperado, incluimos una “pregunta de prueba” en el informe sobre el Estado de la entregabilidad del email en 2025. Queríamos saber cómo definen los remitentes la tasa de entrega de emails. ¿Qué creen que mide? El 11,6 % admitió que lo desconocía. El resto estuvo dispuesto a intentar adivinarlo:

¿Cuál de las siguientes opciones describe con precisión la métrica de la tasa de entrega?

22.8% Una tasa general de entregabilidad del email
50.9% El porcentaje de emails que llega a la bandeja de entrada
12.3% El porcentaje de emails entregados en cualquier carpeta
2.5% El número total de mensajes enviados
11.5% No lo sé

Sorprendentemente, esto significa que casi el 88 % de los remitentes de nuestra encuesta no supo identificar correctamente qué mide la tasa de entrega. Este es quizá el principal error de concepto en relación con la entregabilidad del email. Es hora de aclararlo.

La métrica de la tasa de entrega mide el porcentaje de emails que un servidor de email receptor acepta y entrega en cualquier carpeta. Cuando los emails llegan a la carpeta de spam, también se tienen en cuenta para la tasa de entrega. Esos emails se han entregado, aunque sea en la carpeta de correo no deseado. Los únicos mensajes que no se tienen en cuenta a la hora de calcular la tasa de entrega son los que dan lugar a rebotes o los que el servidor de email receptor rechaza.

Por lo tanto, si tu tasa de entrega es del 98 %, sabes que la mayoría de tus emails se han entregado. Pero lo que no sabes es si has podido evitar la temida carpeta de spam.

Los remitentes con un mayor volumen de emails tuvieron más probabilidades de responder correctamente a la pregunta sobre la tasa de entrega. Aun así, más de tres cuartas partes de esos remitentes dieron una respuesta incorrecta. Menos de una cuarta parte de los remitentes de mayor volumen (24 %) supo definir correctamente qué es la tasa de entrega.

Remitentes que supieron definir la métrica de la tasa de entrega correctamente (comparación de volumen mensual)

Es posible que este dato haga que te preguntes cómo puedes medir dónde acaban tus emails. ¿Hay alguna forma de saber si vas a llegar a la bandeja de entrada o si te van a filtrar como spam? Sí, la hay. Se denomina tasa de llegada a la bandeja de entrada, y la única manera de calcularla es con un tipo específico de prueba de emails. A diferencia de la tasa de entrega, las pruebas de llegada a la bandeja de entrada te dicen qué ocurre con los emails que se entregan.

Así es como se calcula la tasa de llegada a la bandeja de entrada:

Tasa de llegada a la bandeja de entrada (en %) = (n.º de mensajes en la bandeja de entrada ÷ n.º de mensajes entregados) X 100

La tasa de entrega mide el porcentaje de emails que los servidores de email receptores aceptan, entre los que se incluyen los emails que acaban en las carpetas de spam.

Remitentes que utilizan informes de llegada a la bandeja de entrada para medir la entregabilidad del email (comparación de volumen mensual)

Cómo funcionan las pruebas de llegada a la bandeja de entrada

La tasa de llegada a la bandeja de entrada no es una métrica que aparezca en las analíticas de email típicas. Probablemente, por eso tan pocos remitentes de nuestra encuesta la utilizan.

Solo el 13,3 % de los encuestados usa los informes de llegada a la bandeja de entrada para medir la entregabilidad del email. Este porcentaje sí que aumenta en función del volumen de envío de emails. Pero incluso entre las organizaciones que envían más de un millón de emails al mes, solo cerca de un cuarto lleva a cabo pruebas de llegada a la bandeja de entrada.

Las pruebas de llegada a la bandeja de entrada también se conocen como “seed testing” (pruebas con listas semilla). Esto se debe a que el proceso utiliza buzones semilla de los principales proveedores para averiguar dónde acaban tus mensajes. Al final, obtienes un informe que te ofrece una mayor visibilidad sobre la llegada a la bandeja de entrada.

Así es cómo funcionan las pruebas de llegada a la bandeja de entrada:

Paso 1 – Enviar un email de prueba a una lista semilla (de buzones):

Tú o un socio sois propietarios de esta lista, que debe incluir a los principales proveedores (Gmail, Yahoo, Outlook, etc.). Los servidores de email receptores filtran el email de prueba en función de múltiples factores.

Paso 2 – Monitorizar la entrega del email:

Haz un seguimiento de dónde acaba el email de prueba en cada buzón de la lista semilla. ¿En la bandeja de entrada? ¿En la carpeta de spam o correo no deseado? ¿En la pestaña de promociones? ¿O bloqueado?

Paso 3 – Analizar los resultados y ajustar:

Revisa los resultados de tu informe de llegada a la bandeja de entrada. Si hay problemas, identifica qué es posible que debas cambiar para mejorar la entregabilidad.

En caso necesario, puedes volver a probar tu email tras realizar ajustes. Los resultados de los informes de llegada a la bandeja de entrada pueden revelar problemas como la inclusión en listas de bloqueo y fallos de autenticación. También te ayudarán a optimizar futuros envíos para lograr una mejor entregabilidad.

¿Cuáles son tus mayores retos en relación con la entregabilidad del email? (Los encuestados seleccionaron hasta tres opciones)

Retos de entregabilidad: consejos rápidos para evitar la carpeta de spam

Las pruebas de llegada a la bandeja de entrada son la mejor forma de ayudarte a asumir el principal reto en la entregabilidad del email: evitar la carpeta de spam.

Cuando pedimos a los remitentes que seleccionasen sus tres principales problemas de entregabilidad, evitar la carpeta de spam fue el claro ganador. El 48 % de todos los remitentes citó no acabar en la carpeta de spam como uno de los principales retos. A esto le siguió mantener la higiene de las listas con casi un 34 % y reducir las tasas de rebote con cerca de un 28 %.

Los remitentes de mayor volumen fueron menos propensos a mencionar evitar caer en la carpeta de spam como un reto y mostraron una mayor probabilidad que los remitentes más pequeños de tener problemas con unos niveles bajos de interacción con los suscriptores y la higiene de las listas.

35,4 %

No le importa.

32,8 %

Le molesta/frustra.

10 %

Pierde la confianza en la marca.

9,9 %

Se da de baja.

Tus clientes tampoco se alegran cuando los emails acaban en la carpeta de spam. Esto resulta especialmente cierto si se trata de un mensaje que están esperando. Cuando encuestamos a los consumidores para el informe de Sinch Mailgun, El email y la experiencia del cliente, descubrimos que muchas personas tienen una reacción negativa cuando los correos de una marca van a parar a la carpeta de spam.

Aunque a algunos consumidores les dará igual o no se darán cuenta de si tus emails caen en la carpeta de spam, esto no es necesariamente algo bueno. Sugiere que están tan poco interesados en lo que les envías que no les importa dónde acaben tus mensajes.

Cómo mantenerte fuera de la carpeta de spam

Aquí tienes algunos consejos esenciales para evitar que tus emails lleguen a las carpetas de spam de tus contactos. Son consejos básicos, pero te serán de gran ayuda para mejorar la llegada a la bandeja de entrada.

1. Configura la autenticación de emails: Esto verifica tu identidad como remitente y respalda tu reputación con los proveedores de servicios de email.

2. Obtén el consentimiento de antemano: Antes de añadir un contacto a tu lista de email marketing, asegúrate de conseguir su permiso. Un opt in doble ayuda a confirmar la intención de suscribirse.

3. Haz que sea fácil darse de baja: Cuando los contactos no pueden darse de baja, te marcan como spam. Sigue la RFC 8058 para darse de baja con un solo clic y atiende las peticiones lo antes posible.

4. Monitoriza las quejas de los usuarios: Vigila de cerca tu tasa de quejas por spam. Esfuérzate por mantenerla por debajo del 0,1 % y envía solo los emails que tus contactos quieren recibir.

5. Cumple la normativa: Asegúrate de seguir las leyes fundamentales, incluidos el RGPD de la UE, la ley CAN-SPAM y demás normativas sobre la privacidad de los datos.

6. Mantén tu lista limpia: Gestiona tus contactos al eliminar las direcciones de email no válidas y las spam traps de tus listas. Segmenta o elimina a los suscriptores que no interactúan.

7. Lleva a cabo pruebas de llegada a la bandeja de entrada: Averigua si es probable que te filtren como spam antes de realizar el envío al revisar los informes de llegada a la bandeja de entrada obtenidos a partir de listas semilla.

En resumen: si quieres evitar la carpeta de spam, no actúes como los spammers.

Seguimiento de listas de bloqueo de emails

¿Hay algo peor que que te filtren como spam? Acabar en una lista de bloqueo de emails. Las listas de bloqueo son directorios de direcciones IP o dominios que se marcan como origen de comportamientos sospechosos, contenido malicioso o spam.

Hay muchas razones por las que te pueden incluir en una lista de bloqueo; a veces es culpa tuya y otras no. Sea como sea, es una situación a la que vas a querer poner remedio rápido. Aquí tienes algunas explicaciones comunes de por qué se acaba en una lista de bloqueo:

• Has enviado emails a personas sin su consentimiento.

• Estás en una IP compartida junto a remitentes con una mala reputación.

• Has aumentado el volumen de envíos sin realizar un calentamiento del nuevo dominio o dirección IP.

• Tu tasa de quejas por spam se ha incrementado demasiado.

• Has enviado un email a una spam trap tras adquirir una lista de contactos.

• Has infringido las leyes de privacidad del consumidor.

• No cuentas con una autenticación de emails adecuada.

¿Monitorizas activamente las principales listas de bloqueo de emails para la IP/dominio de tu organización?

32.7%
52.8% No
14.5% No lo tengo claro

Aunque los proveedores de listas de bloqueo, como Spamhaus y Barracuda, están dispuestos a trabajar con remitentes que gozan de una buena reputación, no tienen la costumbre de avisar a nadie cuando acaban en sus listas. ¿Por qué iban a querer poner sobre aviso a los verdaderos spammers y estafadores?

El seguimiento de listas de bloqueo es una práctica de la entregabilidad del email que alerta a los remitentes si su dominio o IP de envío acaba en una de estas “listas negras”. Monitorizar las listas de bloqueo te permite abordar el problema antes de que tenga un impacto negativo en tu empresa.

Nuestra encuesta descubrió que el 32,7 % de los remitentes monitoriza las listas de bloqueo, pero más de la mitad no lo hace y un 14,5 % ni siquiera está seguro.

Un servicio de seguimiento de listas de bloqueo podría ahorrarle a tu organización más de un quebradero de cabeza. Imagina lo que ocurriría si los emails transaccionales, como las confirmaciones de pedidos y los restablecimientos de contraseñas, se viesen bloqueados por un proveedor de servicios de email importante. ¿Y si se bloquease una campaña de email del Black Friday y esto impidiese que llegase a los consumidores?

“Acabar en una lista de bloqueo puede afectar a tus resultados y a tus envíos futuros. Al monitorizar y abordar de forma proactiva los problemas de las listas de bloqueo a medida que surgen, puedes proteger tu reputación, mantener la confianza de los clientes y garantizar que tus mensajes no se marquen automáticamente como spam”.
Photo of Kate Nowrouzi
Kate Nowrouzi Vicepresidenta de Entregabilidad y Estrategia de producto, Sinch

Las tasas de rebote y su significado

Otro motivo por el que los emails no consiguen llegar a la bandeja de entrada es que se han visto rebotados. Hay dos tipos de rebotes principales:

1. Los rebotes definitivos representan fallos de entrega permanentes. Por lo general, están causados por una dirección del destinatario no válida o un buzón que no existe. Cuando recibas un rebote definitivo, Mailgun añadirá de forma automática esos contactos a tu lista de supresión.

2. Los rebotes temporales representan fallos de entrega temporales. Los motivos por los que estos ocurren pueden incluir una caída del servidor, un buzón lleno, archivos o mensajes de gran tamaño, la inclusión en una lista de bloqueo o problemas de reputación.

Sinch Mailgun trata los rebotes temporales como fallos permanentes, por lo que no intentaremos volver a entregar el mensaje automáticamente. La dirección del destinatario no se añadirá a la lista de supresión y la próxima vez que intentes enviar un mensaje a este destinatario, intentaremos entregarlo.

¿Eres capaz de clasificar los rebotes definitivos para poder entender las causas y abordar los posibles problemas?

46%
30.2% No
23.8% No lo tengo claro

Identificar los rebotes

Por tanto, los rebotes definitivos son más graves. Indican que necesitas eliminar los emails no válidos de tu lista, corregir los protocolos de autenticación o mitigar un problema de inclusión en listas de bloqueo. ¿Pero cómo sabes qué está pasando realmente?

Preguntamos a los remitentes hasta qué punto entienden los rebotes definitivos. Casi el 24 % de los encuestados comentó que no tenía claro cómo clasificar los rebotes definitivos y el 20 % afirmó que no podía clasificarlos, mientras que solo el 46 % afirmó poder hacerlo.

Somos un poco escépticos en cuanto a que el 46 % de los remitentes realmente entienda cómo clasificar los rebotes definitivos. Aunque muchos proveedores de servicios de envío de emails (ESP) te muestran las tasas de rebotes definitivos y temporales, es posible que tengas que investigar más a fondo para ver la imagen completa.

Cuando un mensaje rebota, los servidores de email receptores devuelven un código de rebote de email específico. Estos códigos de clasificación de rebotes representan las diferentes razones por las que los emails no se han entregado.

Aquí tienes algunos ejemplos de códigos de rebote:

5.1.1 indica un rebote definitivo debido a una dirección de buzón de destino incorrecta, como un email no válido.

5.2.2 indica que el buzón de un destinatario ha excedido su límite de almacenamiento.

4.4.7 indica que un mensaje ha tardado demasiado en entregarse y ha caducado.

Hay muchos otros, incluidos códigos de rebote de email por fallos de SPF, DKIM o DMARC. Un rebote definitivo también podría indicar un problema de reputación con un proveedor como Gmail. Poder clasificar los rebotes definitivos significa que obtienes detalles sobre qué problemas deben solucionarse. Por eso Sinch Mailgun ofrece la función de clasificación de rebotes. Esta ayuda a los usuarios a centrarse en los rebotes críticos que requieren atención.

Más de una cuarta parte de los remitentes afirma que reducir y abordar los rebotes representa un desafío principal para la entregabilidad del email. Entender los rebotes de email es fundamental tanto para mantener una tasa de entrega elevada como para la higiene de las listas. Cuanto más sepas, más fácil será abordar las tasas de rebote elevadas.