Chapter 4
Por muy técnica que sea la entregabilidad del email, el objetivo es muy sencillo. No quieres que te bloqueen los emails, quieres evitar las carpetas de spam y necesitas llegar a la bandeja de entrada. Por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo, sobre todo si no tienes ni idea de qué ocurre con tus mensajes una vez que se envían.
¿Y si te dijéramos que has estado midiendo la llegada a la bandeja de entrada totalmente mal? En este capítulo, vamos a exponer uno de los mayores malentendidos sobre la entregabilidad del email.
de los remitentes afirma que no caer en el spam es su mayor reto de entregabilidad del email (la opción más elegida).
de los remitentes utiliza pruebas de llegada a la bandeja de entrada para averiguar si los proveedores de servicios de email van a filtrar sus emails como spam.
de los remitentes utiliza de forma activa su tasa de entrega para medir la entregabilidad del email.
de los remitentes encuestados no supo definir correctamente la métrica de tasa de entrega del email.
¿Qué utilizas de forma activa para medir la entregabilidad del email? (Los encuestados seleccionaron todas las opciones aplicables)
Una variedad de métricas ofrece información sobre la entregabilidad del email, pero ¿cuál utilizas para averiguar si los emails llegan a la bandeja de entrada?
Cuando pedimos a 1100 remitentes que seleccionaran las métricas y los métodos que utilizan de forma activa para medir la entregabilidad del email, estas fueron las cinco respuestas principales:
1. Tasas de aperturas y de clics (57,4 %)
2. Tasa de entrega (53,1 %)
3. Tasas de rebote (46,5 %)
4. Tasa de bajas (39,5 %)
5. Quejas por spam (32 %)
Las métricas de interacción del email, como aperturas y clics, son importantes de monitorizar. Quieres mantener una buena interacción del email para lograr la llegada a la bandeja de entrada. Cuando tus contactos abren y hacen clic, es una señal para los proveedores de servicios de email de que tus emails son deseados. Una caída repentina en las típicas tasas de aperturas y de clics también puede indicar que hay problemas de entregabilidad.
Por el contrario, una alta tasa de bajas puede indicar que tus emails no son deseados. Aunque es normal que los contactos se den de baja, si la tasa aumenta, es posible que tengas un problema con la frecuencia de envío o la relevancia de tus emails.
Ser marcado como spam es una de las formas más rápidas de acabar en la carpeta de spam, así que es sorprendente que menos de un tercio (32 %) de los remitentes afirme monitorizar de forma activa la tasa de quejas por spam. Parece ser una métrica infravalorada, sobre todo teniendo en cuenta el requisito para el remitente de un umbral del 0,3 % en quejas por spam.
El 53 % de los remitentes monitoriza de forma activa su tasa de entrega. Esa es la segunda métrica más común entre todos los encuestados. Sin embargo, la tasa de entrega no mide lo que la mayoría de los remitentes piensa que mide.
piensa que la tasa de entrega es el porcentaje de emails que llega a la bandeja de entrada.
piensa que la tasa de entrega mide la entregabilidad del email en general.
piensa que la tasa de entrega mide el número total de emails enviados.
sabe que la tasa de entrega es el porcentaje de emails entregados en cualquier carpeta.
A modo de giro inesperado, incluimos una “pregunta de prueba” en el Informe sobre el estado de la entregabilidad del email de 2025. Queríamos saber cómo los remitentes definen la tasa de entrega del email. ¿Qué piensan que mide? El 11,6 % supo admitir que no lo sabía. El resto estuvo dispuesto a adivinar:
¿Cuál de las siguientes opciones describe con precisión la métrica de tasa de entrega?
Sorprendentemente, esto significa que casi el 88 % de los remitentes de nuestra encuesta no supo identificar de forma correcta qué mide la tasa de entrega. Este es quizá el mayor malentendido en la entregabilidad del email. Es hora de aclarar las cosas.
La métrica de la tasa de entrega mide el porcentaje de emails que un servidor de email receptor acepta y entrega en cualquier carpeta. Cuando los emails caen en el spam, también cuentan para la tasa de entrega. Esos emails se entregaron… en la carpeta de correo no deseado. Los únicos mensajes que no cuentan para la tasa de entrega son los que rebotan o son rechazados por el servidor de email receptor.
Por lo tanto, si tienes una tasa de entrega del 98 %, sabes que la mayoría de tus emails se entregaron. Pero lo que no sabes es si pudiste evitar el spam.
Los remitentes con un mayor volumen de emails tuvieron más probabilidades de responder de forma correcta a la pregunta sobre la tasa de entrega. Aun así, más de 3/4 de esos remitentes se equivocaron. Menos de una cuarta parte de los remitentes de mayor volumen (24 %) supo definir de forma correcta la tasa de entrega.
Remitentes que supieron definir de forma correcta la métrica de tasa de entrega (Comparación de volumen mensual)
Esto puede que te haga preguntarte cómo puedes medir dónde acaban tus emails. ¿Hay alguna forma de saber si llegarás a la bandeja de entrada o te filtrarán como spam? Sí, la hay… se llama tasa de llegada a la bandeja de entrada, y la única forma de descubrirla es con un tipo específico de prueba de emails. A diferencia de la tasa de entrega, las pruebas de llegada a la bandeja de entrada te dicen qué ocurre con los emails que se entregan.
Así es como se calcula la tasa de llegada a la bandeja de entrada:
% Tasa de llegada a la bandeja de entrada = (N.º de mensajes en la bandeja de entrada ÷ N.º de mensajes entregados) X 100
La tasa de entrega mide el porcentaje de emails que los servidores de email receptores aceptan, lo cual incluye los emails que acaban en las carpetas de spam.
Remitentes que utilizan informes de llegada a la bandeja de entrada para medir la entregabilidad del email (Comparación de volumen mensual)
La tasa de llegada a la bandeja de entrada no es una métrica que aparezca en tus típicas analíticas de email. Probablemente por eso tan pocos remitentes de nuestra encuesta la están utilizando.
Solo el 13,3 % de los encuestados utiliza los informes de llegada a la bandeja de entrada para medir la entregabilidad del email. Ese porcentaje sí que aumenta en función de los volúmenes de envío de emails. Pero incluso entre las organizaciones que envían más de un millón de emails al mes, solo cerca de 1 de cada 4 lleva a cabo pruebas de llegada a la bandeja de entrada.
Las pruebas de llegada a la bandeja de entrada también se conocen como “seed testing” (pruebas semilla). Eso es porque el proceso utiliza buzones semilla de los principales proveedores para averiguar dónde acaban tus mensajes. Al final, obtienes un informe que te aporta visibilidad sobre la llegada a la bandeja de entrada.
Paso 1: Enviar un email de prueba a una lista de buzones semilla:
Tú o un socio sois propietarios de esta lista, y debe incluir a los principales proveedores (Gmail, Yahoo, Outlook, etc.). Los servidores de email receptores filtran el email de prueba en función de numerosos factores.
Paso 2: Monitorizar la entrega del email:
Haz un seguimiento de dónde acaba el email de prueba en cada buzón semilla. ¿Bandeja de entrada? ¿Spam/correo no deseado? ¿Pestaña de promociones? ¿Bloqueado?
Paso 3: Analizar los resultados y ajustar:
Revisa los resultados de tu informe de llegada a la bandeja de entrada. Si hay problemas, identifica qué puede que necesites cambiar para mejorar la entregabilidad.
En caso necesario, puedes volver a probar tu email después de realizar ajustes. Los resultados de los informes de llegada a la bandeja de entrada pueden revelar problemas como la inclusión en listas de bloqueo y fallos de autenticación. También te ayudarán a optimizar futuros envíos para lograr una mejor entregabilidad.
¿Cuáles son tus mayores retos de entregabilidad del email? (Los encuestados seleccionaron hasta tres opciones)
Las pruebas de llegada a la bandeja de entrada son la mejor manera de ayudarte a asumir el principal reto en la entregabilidad del email: evitar la carpeta de spam.
Cuando pedimos a los remitentes que seleccionaran sus tres principales problemas de entregabilidad del email, no caer en el spam se alzó como el claro ganador. El 48 % de todos los remitentes citó no caer en el spam como uno de los principales retos. A esto le sigue mantener la higiene de listas con casi un 34 % y reducir las tasas de rebote con cerca de un 28 %.
Los remitentes de mayor volumen fueron menos propensos a citar evitar el spam como un reto y más propensos a tener problemas con la baja interacción de los suscriptores y la higiene de listas que los remitentes más pequeños.
No me importa.
Me siento molesto/frustrado.
Pierdo la confianza en la marca.
Darse de baja.
Tus clientes tampoco se alegran mucho cuando los emails caen en el spam. Eso es especialmente cierto si se trata de un mensaje que están esperando. Cuando encuestamos a los consumidores para el informe de Sinch Mailgun, El email y la experiencia del cliente, descubrimos que muchas personas tienen una reacción negativa cuando los emails de una marca caen en el spam.
Aunque a algunos consumidores les dará igual o no se darán cuenta si tus emails caen en el spam, eso no es necesariamente algo bueno. Sugiere que están tan poco interesados en lo que envías que no importa dónde acaben tus mensajes.
Aquí tienes algunos consejos esenciales para evitar que tus emails vayan a las carpetas de spam de tus contactos. Son consejos básicos, pero serán de gran ayuda para mejorar la llegada a la bandeja de entrada.
1. Configurar la autenticación de emails: Esto verifica tu identidad como remitente y respalda tu reputación con los proveedores de servicios de email.
2. Obtener el consentimiento primero: Antes de añadir un contacto a tu lista de email marketing, asegúrate de conseguir su permiso. Un opt in doble ayuda a confirmar la intención de suscribirse.
3. Hacer que sea fácil darse de baja: Cuando los contactos no pueden darse de baja, te marcan como spam en su lugar. Sigue el RFC 8058 para darse de baja con un clic y atiende las peticiones lo antes posible.
4. Monitorizar las quejas de los usuarios: Vigila de cerca tu tasa de quejas por spam. Esfuérzate por mantenerla por debajo del 0,1 % y envía solo los emails que tus contactos quieren recibir.
5. Cumplir la normativa: Asegúrate de seguir las leyes clave, incluyendo el RGPD de la UE, la ley CAN-SPAM y otra normativa sobre privacidad de los datos.
6. Mantener tu lista limpia: Gestiona tus contactos eliminando las direcciones de email no válidas y las spam traps de tus listas. Segmenta o elimina a los suscriptores que no interactúan.
7. Llevar a cabo pruebas de llegada a la bandeja de entrada: Averigua si es probable que te filtren como spam antes de realizar el envío al revisar los informes de llegada a la bandeja de entrada de buzones semilla.
En resumen: si quieres evitar la carpeta de spam, no actúes como un spammer.
¿Qué hay peor que ser filtrado como spam? Acabar en una lista de bloqueo de emails. Las listas de bloqueo son directorios de direcciones IP y/o dominios que se marcan como origen de comportamientos sospechosos, contenidos maliciosos o spam.
Hay muchas razones por las que te pueden incluir en una lista de bloqueo; a veces es culpa tuya y otras no. Sea como sea, es una situación a la que querrás poner remedio rápido. Aquí tienes algunas explicaciones comunes para acabar en una lista de bloqueo:
• Has estado enviando emails a personas sin su consentimiento.
• Estás en una IP compartida junto a remitentes que tienen mala reputación.
• Aumentaste el volumen de envíos sin realizar un calentamiento del nuevo dominio o dirección IP.
• Tu tasa de quejas por spam se volvió demasiado alta.
• Enviaste un email a una spam trap tras comprar una lista de contactos.
• Infringiste las leyes de privacidad de los consumidores.
• No cuentas con una autenticación de emails adecuada.
¿Monitorizas activamente las principales listas de bloqueo de emails para la IP/dominio de tu organización?
Aunque los proveedores de listas de bloqueo, como Spamhaus y Barracuda, están dispuestos a trabajar con remitentes que gozan de buena reputación, no tienen la costumbre de avisar a nadie de que han acabado en sus listas. ¿Por qué querrían poner sobre aviso a los verdaderos spammers y estafadores?
El seguimiento de listas de bloqueo es una práctica de la entregabilidad del email que alerta a los remitentes si su dominio o IP de envío acaba en una de esas “listas negras”. Monitorizar las listas de bloqueo te permite abordar el problema antes de que tenga un impacto negativo en tu empresa.
Nuestra encuesta descubrió que el 32,7 % de los remitentes monitoriza las listas de bloqueo, pero más de la mitad no lo hace y un 14,5 % no está seguro.
Un servicio de seguimiento de listas de bloqueo podría ahorrarle a tu organización más de un quebradero de cabeza. Imagina lo que ocurriría si los emails transaccionales, como las confirmaciones de pedidos y los restablecimientos de contraseñas, fueran bloqueados por un importante proveedor de servicios de email. ¿Y si se bloqueara una campaña de email del Black Friday impidiendo que llegara a los consumidores?
“Acabar en una lista de bloqueo puede afectar a tus resultados y a tus futuros envíos. Al monitorizar y abordar de forma proactiva los problemas de las listas de bloqueo a medida que surgen, puedes proteger tu reputación, mantener la confianza de los clientes y garantizar que tus mensajes no se marquen automáticamente como spam”.
Otro motivo por el que los emails no consiguen llegar a la bandeja de entrada es porque han rebotado. Hay dos tipos principales de rebotes del email:
1. Los rebotes definitivos representan fallos de entrega permanentes. Por lo general, están causados por una dirección del destinatario no válida o un buzón que no existe. Mailgun añadirá de forma automática los contactos a tu lista de supresión cuando recibas un rebote definitivo.
2. Los rebotes temporales representan fallos de entrega temporales. Los motivos por los que ocurren pueden incluir una caída del servidor, un buzón lleno, archivos o mensajes de gran tamaño, la inclusión en una lista de bloqueo o problemas de reputación.
Sinch Mailgun trata los rebotes temporales como fallos permanentes, lo que significa que no intentaremos volver a entregar el mensaje automáticamente. La dirección del destinatario no se añadirá a la lista de supresión, y la próxima vez que intentes enviar un mensaje a este destinatario, intentaremos entregarlo.
¿Eres capaz de clasificar los rebotes definitivos para poder entender las razones y abordar posibles problemas?
Por tanto, los rebotes definitivos son más graves. Indican que necesitas eliminar los emails no válidos de tu lista, arreglar los protocolos de autenticación o mitigar un problema de inclusión en listas de bloqueo. ¿Pero cómo sabes lo que está pasando realmente?
Preguntamos a los remitentes qué tan bien entienden los rebotes definitivos. Casi el 24 % de los encuestados dijeron que no estaban seguros de cómo clasificar los rebotes definitivos, el 20 % dijeron que no podían clasificarlos y el 46 % dijeron que sí podían.
Somos un poco escépticos en cuanto a que el 46 % de los remitentes entienda realmente cómo clasificar los rebotes definitivos. Aunque muchos proveedores de servicios de envío de emails (ESP) te muestran las tasas de rebote definitivo y rebote temporal, es posible que tengas que investigar más a fondo para ver el panorama completo.
Cuando un mensaje rebota, los servidores de email receptores devuelven un código de rebote de email específico. Estos códigos de clasificación de rebote representan las diferentes razones por las que los emails no se entregaron.
Aquí tienes algunos ejemplos de códigos de rebote:
• 5.1.1 indica un rebote definitivo debido a una dirección de buzón de destino incorrecta, como un email no válido.
• 5.2.2 indica que el buzón de un destinatario excedió su límite de almacenamiento.
• 4.4.7 indica que un mensaje tardó demasiado en entregarse y caducó.
Hay muchos otros, incluidos códigos de rebote de email por fallos de SPF, DKIM o DMARC. Un rebote definitivo también podría indicar un problema de reputación con un proveedor como Gmail. Poder clasificar los rebotes definitivos significa que obtienes detalles sobre lo que debe solucionarse. Por eso Sinch Mailgun ofrece clasificación de rebotes. Ayuda a los usuarios a centrarse en los rebotes críticos que necesitan atención.
Más de una cuarta parte de los remitentes afirman que reducir y abordar los rebotes es un desafío principal para la entregabilidad del email. Entender los rebotes de email es vital tanto para mantener una alta tasa de entrega como para la higiene de listas. Cuanto más sepas, más fácil será abordar las altas tasas de rebote.