La magia que esconden las buenas tasas de apertura de email
Has integrado el email en tu plataforma o aplicación. Pero ¿cómo puedes saber si tus usuarios leen tus mensajes?
Al fin y al cabo, enviar un email es una cosa, pero asegurarte de que tus destinatarios abran el email es otra. Tu tasa de apertura de email se basa en una lista de suscriptores concreta y es una de las métricas clave para el éxito. Si envías emails pero nadie los abre, es muy probable que haya algo en tu estrategia de email que esté interfiriendo con tu tasa de apertura de email.
Analicemos cómo puedes entender el rendimiento de tus emails, qué se considera una buena tasa de apertura de email y los factores que afectan a tu tasa de apertura. Luego veremos algunas formas de solucionar una tasa de apertura baja para ayudarte a perfeccionar tu campaña de email.
¿Cómo puedo entender el rendimiento de mis emails?
Empezaremos primero por algo más amplio: ¿cómo podemos entender el rendimiento de tu estrategia de email en general? Antes hemos mencionado la tasa de apertura, pero en realidad, existen varios factores:
- Tasa de apertura: la tasa a la que tus usuarios abren tus emails.
- Tasa de clics (CTR): la tasa a la que tus usuarios hacen clic y siguen al menos un enlace en tu email.
- Tasa de clics de apertura (CTOR): el porcentaje de usuarios que abren tu email y hacen clic en un enlace.
- Tasa de bajas: la tasa a la que tus destinatarios se dan de baja.
Los puntos de referencia del email para estas tasas varían según el sector y el tipo de email.
¿Por qué son importantes las tasas de apertura de email?
Las tasas de apertura de email son una métrica de email marketing vital porque te indican el rendimiento real de tu campaña de email. Por ejemplo, las tasas de apertura te dirán:
- Si tu email llegó a la bandeja de entrada de tu destinatario.
- Si te dirigiste al segmento correcto.
- Si tu línea de asunto del email fue convincente.
- Si el texto de tu preencabezado fue atractivo.
Ahora que tenemos una idea de por qué son importantes las tasas de apertura de email, veamos qué se considera una buena tasa de apertura de email.
¿Qué es una buena tasa de apertura?
Las tasas de apertura dependen del tipo de email que envíes. Por ejemplo, la mayoría de los emails transaccionales tienen una tasa de apertura media del 80-85 %, mientras que la mayoría de los emails de marketing se sitúan entre el 20 y el 25 %.
Emails transaccionales tienden a tener una tasa de apertura más alta porque es el tipo de información que la gente suele ver de inmediato o revisar repetidamente, como los enlaces para restablecer contraseñas o los recibos de compras. No es raro ver una alta tasa de apertura en estos casos.
El email marketing es más complicado, por lo que en Mailgun siempre recomendamos mantener separados los emails transaccionales y de marketing. De este modo, los remitentes pueden evitar que las tasas de interacción más bajas del email marketing afecten a tus mensajes activados por disparador. Una tasa de email del 20-25 % no es mala, pero echemos un vistazo a algunas cualidades de las buenas tasas de apertura de email:
- Tu tasa de apertura es estable o mejora constantemente. Observa tus propias tasas de apertura durante un periodo de tiempo, como un trimestre o un año. Usa tu propia tasa de apertura para evaluar si tu estrategia de email es saludable.
- Tu tasa de apertura alcanza la media para los distintos dispositivos. Las tasas de apertura varían en función de si tu suscriptor abre tu email en su dispositivo móvil o en un ordenador portátil. Analiza más de cerca tus métricas para ver si cumples con los puntos de referencia.
- Tu tasa alcanza la media del sector. Aunque cada sector es diferente, tener una tasa de apertura cercana o superior a la media del sector demuestra que sigues el ritmo de tus competidores.
¿Qué afecta a mi tasa de apertura?
Ahora que sabemos qué se considera una buena tasa de apertura de email, analicemos algunos factores que la afectan:
- Reputación: tu reputación como remitente es un factor importante en las tasas de apertura porque determina si tu mensaje llega realmente a la bandeja de entrada del destinatario del email. Al fin y al cabo, si tu mensaje no se entrega, es obvio que tu suscriptor no lo abrirá. Revisa tu tasa de rebote para comprobar si hay problemas en la entrega de tus emails. Dicho esto, hay un montón de mejores prácticas que pueden ayudarte con tu reputación de envío.
- Lista de correo limpia: mantener al día tu lista de correo es importante para garantizar que las direcciones de email de tu lista sean relevantes y no simples spam traps. Valida y verifica los emails antes de enviarlos para aumentar tu tasa de apertura.
- Reconocimiento de marca: ¿tu audiencia reconoce tu marca y sabe quién eres? ¿Han recibido emails tuyos hace poco como para saber quién eres? Enviar mensajes únicamente a los usuarios que han aceptado recibir tus emails y usar técnicas como BIMI para aumentar el reconocimiento de marca te ayudará a conseguir mayores tasas de apertura.
- Línea de asunto y preencabezado: la audiencia no abrirá tu mensaje si tu línea de asunto no está bien redactada o no es relevante ni convincente. Pero también deberías evitar las líneas de asunto con clickbait para no dar la impresión de hacer spam. Haz un test A/B con tus líneas de asunto y preencabezados para descubrir qué funciona mejor con tus suscriptores.
Accesibilidad: ¿tu suscriptor no solo recibe tu email, sino que también puede leerlo correctamente? Al diseñar tu marketing de contenidos y líneas de asunto, ten en cuenta los lectores de pantalla para mejorar la accesibilidad y aumentar las tasas de apertura.
Todo esto te ayudará a lograr una tasa de apertura saludable.
¿Qué puedo hacer para solucionar una tasa de apertura baja?
Por desgracia, es difícil identificar qué falla si no conoces bien estas mejores prácticas. Si todavía tienes problemas por culpa de una baja tasa de apertura, siempre recomendamos empezar con una detallada auditoría de entregabilidad del email. Esta auditoría te ayudará a determinar qué funciona y qué no, y te permitirá identificar problemas y posibles amenazas.
Las tasas de apertura más bajas suelen deberse a listas de contactos de baja calidad. Si tienes tu lista de contactos desde hace un tiempo o la has creado a través de medios dudosos, puede que los suscriptores de tu base de datos simplemente no tengan interés en lo que envías.
En su lugar, elimina a los usuarios que no han interactuado con tus mensajes dependiendo de la frecuencia con la que envíes emails. Por ejemplo, si envías una newsletter una vez al mes y un usuario no ha abierto las tres últimas, es el momento de eliminar su contacto. En un mundo ideal, se darían de baja y limpiarían tu lista por ti, pero las personas pueden olvidarse o dejar de usar esa dirección de email por completo.
Piensa en el contenido que envías. ¿Es relevante para tu audiencia? ¿Estás utilizando tokens de personalización en tus líneas de asunto y en el cuerpo de tu email?
Pequeños cambios como estos pueden marcar una gran diferencia a la hora de conseguir que alguien abra un email. Incluso algo tan sencillo como “Hola, Natalie, creemos que te puede interesar nuestra nueva actualización de producto” funciona muchísimo mejor que “¡Nuestra nueva actualización de producto te sorprenderá!”
En resumen
Sabemos lo frustrante que puede ser una tasa de apertura baja, pero no te desanimes. El seguimiento de tus aperturas te permite entender el rendimiento de tu email e identificar posibles problemas de entregabilidad o interacción.
Y si aún tienes problemas de entregabilidad y necesitas ayuda extra, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Nuestro equipo de especialistas en email está listo para ayudarte a que tus tasas de apertura de email vuelvan a la normalidad.