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Qué es una IP dedicada: todo lo que necesitas saber

Las IP pueden parecer un misterio si no las entiendes. ¿Qué son? ¿Y qué tienen que ver con el email? En este artículo, repasaremos qué es una IP dedicada, sus ventajas y algunos consejos para enviar emails desde una dirección IP dedicada.
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Estás configurando tu programa de email y te encuentras con un obstáculo: IP dedicada vs. IP compartida? Aunque ambas tienen sus ventajas, hay algunos aspectos clave que debes conocer antes de empezar, empezando por lo básico. Pero, ¿qué es una dirección IP?

¿Qué es una dirección IP?

Antes de profundizar en lo que es una IP dedicada o compartida, hablemos de las direcciones IP.

Un protocolo de internet (IP) es una dirección asignada por tu proveedor de servicios de internet (ISP) que identifica de forma exclusiva tu conexión a internet o un dominio en la web. Una dirección IP única es una cadena de caracteres exclusiva que identifica a un ordenador individual que utiliza el protocolo de internet para comunicarse a través de una red.

Pero memorizar un montón de números solo para acceder a un sitio web es bastante difícil, ¿verdad? Ahí es donde el sistema de nombres de dominio (DNS) entra en juego. El DNS asigna direcciones IP a nombres de dominio alfanuméricos, como www.mailgun.com. En lugar de introducir la dirección IP para navegar por un dominio, simplemente podemos usar el nombre del dominio.

¿Qué es una IP dedicada y en qué se diferencia de una IP compartida?

Existen dos tipos de direcciones IP: dedicadas y compartidas.

Las direcciones IP dedicadas son precisamente eso: direcciones IP que solo tú utilizas a través de una red privada virtual (VPN). Las IP dedicadas envían tus mensajes de email desde una IP única y exclusiva. Los proveedores de servicios de envío de emails (ESP) examinan la reputación y la actividad de una dirección IP para determinar si entregan o no los emails procedentes de los dominios asociados a una IP determinada.

Con las direcciones IP dedicadas, tu organización es el único usuario y tienes el control total sobre cómo la reputación como remitente de email y entregabilidad del email se gestionan para esa IP, frente a una IP compartida que tiene en cuenta las reputaciones de todas las personas usuarias. Por otro lado, las direcciones IP compartidas son más baratas y suelen ser más rentables.

El inconveniente de usar IP compartidas

«Un momento», probablemente estarás pensando, «acabas de decir que las IP compartidas son más rentables». «¿No es esto mejor para mi negocio?»

En su mayor parte, puedes beneficiarte de usar IP compartidas. Son fantásticas cuando acabas de empezar a enviar emails y aún no tienes reputación ante los ESP. Las IP compartidas son un esfuerzo combinado y el hecho de que estén consolidadas significa que la reputación también lo está. Y debido a que tienen un efecto en todas las partes involucradas, quienes utilizan IP compartidas probablemente han trabajado duro para hacer que la dirección IP compartida sea confiable para los ESP.

La otra cara de la moneda es que también tienes que lidiar con los hábitos de envío de otras personas. Al igual que otras personas pueden mejorar la reputación de tu IP compartida, también pueden arruinarla.

¿Cuándo debería obtener una dirección IP dedicada?

Si envías millones de emails, o incluso cientos de miles al mes (más de 200 000), empezará a tener sentido construir tu propia reputación de dirección IP con una IP dedicada. Es posible que tengas que invertir en una IP dedicada por separado, o que esté disponible como un complemento para tus planes de alojamiento actuales. Por no hablar de que, cuando intentes configurar tu los protocolos de autenticación de emails como los certificados SPF, DMARC, DKIM y SSL para evitar el spoofing o suplantación de email, no contarás con protección frente al resto de remitentes de la misma IP. Además, tener tu propia IP evita el secuestro del dominio de envío.

¿Cuáles son las ventajas de una IP dedicada?

Usar una IP dedicada puede ser más caro que una IP compartida, pero también ofrece grandes ventajas. Por ejemplo, con una IP dedicada, disfrutarás de:

  • Mejor velocidad del sitio y de entrega de emails. Dado que los ESP como Gmail y Yahoo confían en el email entrante de las IP dedicadas más que en los mensajes de las IP compartidas, tus mensajes llegarán más rápido a la bandeja de entrada de tu lista de suscripción. No tendrás que compartir el ancho de banda con el resto de remitentes de la misma IP.
  • Capacidad para controlar tu reputación como remitente y de dirección IP. Eres la única persona que usa tu dirección IP dedicada. Por tanto, tienes el control total sobre tus hábitos de envío, la reputación de dirección IP y el SEO (en el caso de los sitios web).
  • Identificación y resolución de problemas de IP. Al no compartir tu dirección IP con más remitentes, puedes determinar más fácilmente el origen de los problemas de IP y cómo solucionarlos.
  • Mayor ciberseguridad. Antes hemos mencionado que el secuestro de dominios es una amenaza real. Con una IP dedicada, aumentas tu seguridad y te proteges frente a los ciberataques, el malware y los intentos de piratería.

¿Cuáles son algunos consejos para enviar emails con IP dedicadas?

La reputación lo es todo para los ESP. Así que, con una IP dedicada, la clave es enviar el volumen adecuado de emails en el momento oportuno para evitar que te marquen como cuenta de spam. Debes calcular el tiempo a la perfección para tener margen para aumentar el volumen cada 24 horas.

Las IP dedicadas son una buena opción cuando envías grandes volúmenes de email de forma constante. Si solo lo haces de vez en cuando, podrías estar transmitiendo un mensaje equivocado. Parecerás un remitente de spam ante los filtros de spame incluso podrías acabar en una lista de bloqueo. Si hay algo que odian los ESP, son los picos repentinos en los envíos.

Si tienes previsto registrar un alto volumen de tráfico de forma esporádica, puedes plantearte la opción de la IP compartida. Piénsalo así: tus picos de envíos no resultarían tan inesperados si los ESP reciben un tráfico constante del resto de remitentes.

A base de mucha prueba y error, hemos solucionado los problemas y automatizado el proceso de calentamiento de tu IP dedicada y de creación de tu reputación como remitente. Echa un vistazo a nuestra solución si no quieres calentar tu IP dedicada manualmente.

En resumen

Las IP dedicadas son una forma fantástica de proteger tu reputación como remitente y garantizar que tu email llegue a la bandeja de entrada de tu lista de suscripción. Pero también hay otras formas. Si todo esto te resulta nuevo, echa un vistazo a nuestra guía para empezar, y asegúrate de suscribirte a nuestra newsletter para recibir artículos y consejos útiles a lo largo de tu recorrido en el mundo del email.

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