Company
Día Internacional de la Mujer: cómo rompen los prejuicios las mujeres líderes de Mailgun
Hoy es mucho más que un martes cualquiera: ¡es el Día Internacional de la Mujer! Es un día para celebrar todos los logros de las mujeres de todo el mundo (grandes o pequeños) y para reivindicar más y mejor. En todo momento, mujeres de todo el mundo desafían las expectativas, los prejuicios y sus propias limitaciones, tanto dentro como fuera del trabajo, y las increíbles mujeres de Sinch Mailgun no son ninguna excepción.
Para celebrar el Día Internacional de la Mujer 2022, descubre cómo las mujeres líderes de Sinch Mailgun #BreakTheBias y contribuyen a crear un entorno de trabajo más diverso e inclusivo.
Crear entornos laborales donde las mujeres puedan prosperar
Ser mujer nunca ha sido fácil, pero el mundo moderno plantea a las mujeres sus propios obstáculos.
Entonces, ¿qué significa realmente brindar asistencia a las mujeres? En primer lugar, hay que entender que no podemos hablar de mujeres en el trabajo sin reconocer las circunstancias y barreras a las que se enfrentan en su vida diaria, que les impiden incorporarse al mundo laboral.
No comprender las diferentes capas que contribuyen a esta disparidad en todo el mundo puede derivar en expectativas poco realistas y en dificultades para brindar asistencia a sus necesidades tanto en el trabajo como en casa.
En el Día Internacional de la Mujer, quiero centrarme en dos términos de moda que a menudo utilizan en el entorno laboral las mujeres en puestos de liderazgo: “dar un paso al frente” (lean in) y “conciliación laboral y familiar”. Ambos son conceptos atractivos que las líderes siguen empleando, pero en realidad son solo trampas que te abocan al fracaso. No siempre basta o es fácil “dar el paso al frente”. Lo mismo ocurre con la “conciliación laboral y familiar”. Ambos implican que si una mujer se esfuerza y se hace valer lo suficiente, puede prosperar en casa y en el trabajo. Ambas frases implican erróneamente que tener éxito es responsabilidad exclusiva de cada mujer, e ignoran los límites y las barreras que las estructuras de la sociedad pueden imponerles.
Estas circunstancias juegan un rol aún mayor en el caso de las madres trabajadoras. Las responsabilidades de cuidado, tradicionalmente asumidas por las madres, obligan a menudo a las mujeres a elegir entre dos roles, y hace falta empatía y políticas proactivas para garantizar que esto deje de ocurrir.
Las políticas de bajas parentales remuneradas y la flexibilidad con los horarios escolares o de guardería son fundamentales para las madres trabajadoras. Existe la percepción de que las mujeres tienen que elegir entre su carrera profesional y tener hijos. No tiene por qué ser así, pero encontrar el equilibrio entre el trabajo y los hijos ha sido especialmente difícil durante la pandemia. Cuando estás trabajando, es fácil sentir que eres una mala madre. Cuando estás con tus hijos, es fácil sentir que eres una pésima profesional. Reconocer que hay personas que se sienten así y tratarlas con humanidad es lo mejor que han hecho Mailjet y Mailgun durante la pandemia, y espero que muchas otras sigan su ejemplo.
Aumentar la representación en la industria tecnológica
Lo que pasa con las mujeres es que somos muchas… Concretamente, 3 937 854 054 mujeres a 31 de diciembre de 2021. Esto representa alrededor del 49,5 % de la población mundial. Y, sin embargo, todavía hay demasiados ámbitos en los que las mujeres están infrarrepresentadas o apenas tienen presencia.
Las mujeres conforman el 39 % de la fuerza laboral total, pero solo el 25 % de los profesionales del sector tecnológico son mujeres. Y este porcentaje se ha mantenido prácticamente inamovible durante la última década.
La representación es importante. Para cambiar la distribución de género en el mundo tecnológico, necesitamos allanar el camino a las niñas, desafiar los estereotipos y ofrecer oportunidades para que las mujeres jóvenes vean que también tienen su lugar en la industria tecnológica.
En el Día Internacional de la Mujer, como sociedad, debemos desafiar la idea de que la industria tecnológica y otros campos STEM son “cosas de hombres”. Hay que recordar a las mujeres jóvenes que aún están en la escuela y decidiendo su futuro que son más que capaces de convertirse en excelentes profesionales de la ingeniería, el desarrollo y la ciencia de datos. Para que esto suceda, las universidades y las empresas tecnológicas deben abrir oportunidades educativas y laborales a las mujeres con el fin de allanar el camino hacia una carrera profesional en tecnología.
Las mujeres deberían sentirse más capacitadas para romper el techo de cristal y retarse a sí mismas a superar los estereotipos. Dado que las disparidades de género en la industria tecnológica son ahora objeto de una conversación más abierta que en el pasado, es responsabilidad de las empresas promover un entorno en el que las mujeres sean bienvenidas y cuenten con la asistencia necesaria. Si hacemos un esfuerzo conjunto por combatir el prejuicio inconsciente de que las mujeres deberían dedicarse a otras carreras y abrimos oportunidades para las niñas y las jóvenes, podríamos tener una conversación muy diferente en los próximos Días Internacionales de la Mujer.
Fomentar la diversidad en el liderazgo
La diversidad es un motor clave de la innovación. No hace falta que nos creas: un estudio de BGC de 2017 reveló que las empresas diversas con una sólida representación tanto en el personal como en los equipos directivos son más innovadoras, adaptables y están más en sintonía con las necesidades de sus clientes.
Sin embargo, fomentar activamente la diversidad en el liderazgo también contribuye a crear un lugar de trabajo más seguro e inclusivo en el que personas de todos los géneros, etnias y orígenes se sientan a gusto y con la capacidad de prosperar; y las mujeres que lideran equipos de mayoría masculina juegan un rol clave en este cambio de mentalidad.
Un equipo directivo ideal consiste, sobre todo, en una diversidad de pensamiento. En mi caso y en el del resto del equipo, queremos desafiarnos mutuamente para permitir un debate sano y un contexto positivo con el fin de ampliar nuestros límites y obtener los mejores resultados para nuestra empresa. Y queremos que estos retos traspasen nuestras paredes para llegar también al resto del mundo tecnológico. Esta variedad de opiniones e ideas es de vital importancia, ya que descubrirlas y potenciarlas nos convierte en mejores líderes y en una mejor organización en general, de arriba a abajo.
Al reflexionar sobre mi propia trayectoria profesional, me he dado cuenta de que nunca he tenido una jefa, y todos mis mentores formales han sido hombres. Sin embargo, en mi rol actual, los equipos encargados de presentarme sus informes están compuestos por hombres, lo cual da un giro radical a esa dinámica. En mi opinión, esto ayuda a visibilizar la realidad de que, al igual que las mujeres se benefician de mentores y aliados masculinos, los hombres también se benefician enormemente de la mentoría, el liderazgo y el apoyo de las mujeres. Si trabajamos en conjunto para fomentar la inclusión y la aceptación dentro y fuera del ámbito tecnológico, cada vez más personas se sentirán acogidas y las empresas podrán encontrar el mejor talento.
Ofrecer oportunidades a través de la mentoría
Sí, contar con una fuerte representación importa para atraer a más mujeres al mundo tecnológico. Pero ofrecer a las mujeres oportunidades para crecer y prosperar es igual de importante para compensar las barreras adicionales a las que se enfrentan al crecer y al incorporarse al mundo laboral.
La mentoría es una herramienta poderosa para que las mujeres (y los hombres) puedan darse asistencia mutuamente: Construye redes profesionales, crea más oportunidades para las mujeres y mujeres racializadas, abre las puertas al liderazgo y fomenta el emprendimiento.
La mentoría es fundamental para fomentar el crecimiento y la confianza en el propio trabajo; durante toda mi carrera he hecho el esfuerzo consciente de guiar y asesorar a quienes acaban de llegar, sean del género y el origen que sean. Este tipo de mentorías es algo que recomiendo encarecidamente a las mujeres que están al principio de su carrera, además de contar con la figura de un “espónsor”.
La mayoría cree que “mentor” y “espónsor” son intercambiables, pero la realidad es que son bastante diferentes. Un mentor puede ser cualquier persona, dentro o fuera de tu empresa, a la que acudes en busca de consejo. Te guía sobre cómo resolver conflictos y desafíos en el entorno laboral. Un espónsor es alguien de dentro de la organización que hace todo lo posible por allanarte el camino.
En mis 25 años de experiencia, sigo teniendo tanto mentores como espónsores a día de hoy, y jamás tomaría ninguna decisión profesional importante sin ellos. Aspiro a apoyar a los demás de la misma manera que lo han hecho conmigo, y espero que, tras leer esto, te animes a hacer lo mismo por el talento prometedor.
Capacitar a las mujeres para que confíen en sus propias habilidades
En los últimos años, el auge del “síndrome del impostor” ha hecho que todo el mundo hable de algo que en realidad lleva mucho más tiempo existiendo: una sensación de duda que, en algún momento, nos ha hecho cuestionarnos a muchas si realmente somos aptas para un rol en particular o si somos capaces de dar el siguiente paso.
Si alguna vez te has sentido así, no estás sola. De hecho, este fenómeno puede afectar a cualquier persona independientemente de su género, pero la falta de referentes y de representación implica que las mujeres, y en particular las mujeres racializadas, tienen más probabilidades de sufrir esta pérdida de confianza y la sensación de no encajar.
Las mujeres tienen el poder de elegir de forma diferente y valiente, a pesar de enfrentarse a muchos retos en el ámbito profesional y familiar. Es fácil olvidar que nosotras controlamos lo que viene después, pero la temática de este año es un poderoso recordatorio de que debemos tomar decisiones conscientes sobre quiénes queremos ser y de lo que somos capaces.
El mayor reto al que me he enfrentado al decidir asumir un rol de liderazgo fue, más bien, una lucha interna. Pensaba que no era lo suficientemente buena y me faltaba confianza. Mi consejo para otras mujeres es que conozcan su dominio y comprendan a fondo el producto en el que trabajan. Anímate a desafiar las percepciones erróneas sobre tu experiencia y capacidad técnica, y no te dejes intimidar. Al dejar de lado el perfeccionismo, pasé de liderar un equipo de dos personas a uno de veinte. En Mailjet y Mailgun, nuestro equipo directivo está compuesto actualmente por más de un 40 % de mujeres, y creo que contar con esa representación femenina es la forma más segura que tiene una empresa de crear un entorno inclusivo. Aporta la voz de las mujeres a la mesa y defiende programas y políticas que ofrecen asistencia a las mujeres.
Combatir la disparidad de género requiere más de un día
Un estudio reciente del Foro Económico Mundial reveló que no se alcanzará la paridad de género hasta dentro de 137 años. Falta mucho tiempo para eso y, sinceramente, puede resultar un poco desalentador. Sin embargo, para llegar hasta ahí, tenemos que seguir rompiendo prejuicios. Lo que hacemos a diario para fomentar una sociedad más inclusiva y diversa es más importante que lo que hacemos hoy, y en Pathwire, una empresa de Sinch, no queremos que nuestra asistencia se limite a un solo día al año.
Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y nosotros asumimos la nuestra. No te pierdas nuestro Mailjet y Mailgun nuestros blogs para obtener más información sobre lo que hacemos y cómo continuamos con #BreakTheBias durante el resto del año.